domingo, 14 de septiembre de 2014

Los Dones del Espíritu

Los Dones del Espíritu
“Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.” (1 Corintios 12:7-11).
El término griego que se usa para la palabra don es carismaque según W. E. Vine significa: “Don de gracia, don que involucra gracia (caris) de parte de Dios como el dador. Se usa. . . (b) de sus dones a los creyentes por las operaciones del Espíritu Santo en la iglesia.”
Hay cosas que debemos ver en cuanto a los dones.
En primer lugar debemos entender de quien son los dones.
Los dones no son propiedad de la persona, los dones son del Espíritu Santo; la persona es un canal a través del cual los dones se manifiestan.
En segundo lugar debemos entender que el Espíritu Santo y la persona trabajan juntos para la manifestación de los domes.
La persona no es un objeto inanimado a través del cual el don se manifiesta, sino que debe cederse al Espíritu para que los dones puedan manifestarse.
Es una cooperación mutua, el Espíritu es el que da, pero la persona se cede como canal para su manifestación.
En tercer lugar vemos que el Espíritu Santo reparte los dones como quiere.
Mucha gente dice: “Yo tengo tal o cual don y los puedo usar cuando quiero.” Pero esto no es así, los dones son del Espíritu Santo y el los reparte como Él quiere y cuando quiere.
En cuarto lugar vemos que hay diversidad de dones.
En la Biblia se nombran nueve dones del Espíritu o carismas, los cuales vamos a dividir en tres grupos por cuestión de estudio.
Los dones de revelación; que son los dones que nos revelan algo: la palabra de sabiduría, la palabra de conocimiento y el discernimiento de espíritus.
Los dones de poder; que son los dones que hacen algo: el don de fe, el don de hacer milagros y los dones de sanidades.
Y los dones de inspiración, que son los dones que dicen algo: la profecía, los diversos géneros de lenguas y la interpretación de lenguas.
Habiendo definido los dones del Espíritu vamos a definir cada uno de ellos:

1. La Palabra de Sabiduría
La palabra de sabiduría es una revelación sobrenatural por el Espíritu de Dios con respecto al propósito divino y la voluntad de Dios.
Notemos que no es toda la sabiduría de Dios sino solo una palabra de ella, es decir, solo la parte que necesitamos conocer.
Este don siempre nos habla de cosas futuras, y por eso es condicional.

2. La Palabra de Conocimiento
También conocido como palabra de ciencia. Este don es la revelación sobrenatural por el Espíritu Santo de hechos específicos conocidos por Dios.
Otra vez, notemos que no es todo el conocimiento de Dios sino solo lo que necesitamos conocer.
Este don habla de acontecimientos que están sucediendo en el presente o el pasado.

3. El Discernimiento de Espíritus
El discernimiento de espíritus nos da una percepción clara (nos permite ver) dentro del mundo espiritual. Tiene un campo más limitado que los otros dos dones de revelación, porque su revelación está limitada a una sola clase de objetos; los espíritus. 
Este don no es el discernimiento de demonios, sino también tiene que ver con los espíritus de Dios, los ángeles y Dios mismo.

4. El Don de Fe
Es una manifestación sobrenatural del Espíritu Santo para recibir un milagro.  Por el don de fe uno no hace un milagro, sino que pasivamente recibe un milagro.
No es la fe normal que viene por oír la Palabra de Dios, sino una fe especial que viene más allá de nuestra fe, para poder recibir un milagro de Dios.

5. El Don de Hacer Milagros
Un milagro es una intervención sobrenatural en el curso ordinario de la naturaleza; una suspensión temporal del orden acostumbrado a través del Espíritu de Dios.
El hacer milagros son hechos específicos realizados por Dios que rompen con el curso normal de la naturaleza para darnos aquello que Dios quiere.

6. Los Dones de Sanidades
Los dones de sanidades son acciones sobrenaturales hechas por Dios para la sanidad de dolencias sin medios naturales de ningún origen. 
Notemos que dones es plural no singular, es decir hay un tipo diferente de don de sanidad para cada enfermedad distinta.

7. Don de Profecía
La profecía es una declaración sobrenatural en una lengua conocida por la persona que da el mensaje y los oyentes.
En 1 Corintios 14:3 vemos que es un mensaje de Dios para los hombres para edificación, exhortación y consolación.
Una cosa para notar es  que no todo el que profetiza es un profeta, lo más probable es que no lo sea, ya que el profeta es un don del ministerio.

8. Los Diversos Géneros de Lenguas
Los diversos géneros de lenguas son una declaración sobrenatural dada por el Espíritu Santo en lenguajes nunca aprendidos por el que habla, ni comprendidos por la mente del que habla, ni necesariamente siempre entendidos por el oyente.

9. El Don de Interpretación de Lenguas
La interpretación de lenguas es la demostración sobrenatural por el Espíritu del significado de una declaración hecha en otras lenguas.

jueves, 11 de septiembre de 2014

El Equipamiento Para el Ministerio

El Equipamiento Para el Ministerio
Una gran verdad en cuanto al llamado es que Dios al que llama equipa; Dios no te llama sin darte el equipamiento apropiado para cumplir con tu ministerio.
Hemos visto que los dones del ministerio son personas que son llamadas por Dios, cada uno con una función y encargo específico; es por eso que cada uno de ellos necesita del equipo específico para cumplir con su labor en el cuerpo de Cristo.

1 Corintios 3:5-10
5 ¿Qué,  pues,  es Pablo,  y qué es Apolos?  Servidores por medio de los cuales habéis creído;  y eso según lo que a cada uno concedió el Señor.
6 Yo planté,  Apolos regó;  pero el crecimiento lo ha dado Dios.
7 Así que ni el que planta es algo,  ni el que riega,  sino Dios,  que da el crecimiento.
8 Y el que planta y el que riega son una misma cosa;  aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor.
9 Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.
10 Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada,  yo como perito arquitecto puse el fundamento,  y otro edifica encima;  pero cada uno mire cómo sobreedifica.
En este pasaje vemos que la iglesia de Corinto estaba en una lucha de poderes para ver qué grupo era superior al otro. Unos decían que eran de Pablo y otro de Apolos, pero Pablo aprovecha para explicarle que eran dos ministros que trabajaban juntos para la edificación de la iglesia. Cada uno con un equipo diferente.
Pablo era un apóstol llamado para colocar el fundamento, mientras que Apolos era un maestro llamado para edificar por encima del fundamento puesto.
Cada ministro tiene un equipo especial para cumplir con el ministerio al cual Dios le ha llamado.
Podemos ver esto en los dones de función de Romanos 12:
Romanos 12:3-8
3 Digo,  pues,  por la gracia que me es dada,  a cada cual que está entre vosotros,  que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener,  sino que piense de sí con cordura,  conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.
4 Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros,  pero no todos los miembros tienen la misma función,
5 así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.
6  De manera que,  teniendo diferentes dones,  según la gracia que nos es dada, si el de profecía,  úsese conforme a la medida de la fe;
7  o si de servicio,  en servir;  o el que enseña,  en la enseñanza;
8  el que exhorta,  en la exhortación;  el que reparte,  con liberalidad;  el que preside,  con solicitud;  el que hace misericordia,  con alegría.
Los dones de función son gracias que Dios coloca en los diversos creyentes para cumplir con efectividad el ministerio al cual Dios los ha llamado a cumplir dentro de la iglesia local.
Dios ha colocado en todos los creyentes una medida de fe para poder hacer aquello que les toque dentro de la iglesia local.
En el versículo 4 dice: “Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros,  pero no todos los miembros tienen la misma función.”
No todos tenemos la misma función y por eso Dios nos da esa medida de fe y equipamiento para realizar nuestra labor.
Vemos aquí que Pablo da una lista de dones con la gracia con la que Dios los ha dotado para realizar su función.
Empieza con el de profecía, del cual dice: “según la gracia que nos es dada, úsese conforme a la medida de la fe.”
En segundo lugar habla del de servicio, el cual ha recibido la gracia para servir.
En tercer lugar nos habla del de el que enseña, el cual ha recibido la gracia para enseñar.
En cuarto lugar nos habla del que exhorta, el cual ha recibido la gracia para exhortar.
En quinto lugar habla del que reparte; al cual Dios ha equipado para que lo haga con liberalidad, es decir que sea mano abierta y abundante.
En sexto lugar nos habla del que preside; el cual deba hacerlo con solicitud.
Y finalmente nos habla del que hace misericordia, al cual Dios le dio la gracia para que lo haga con alegría.
Una cosa que debemos de notar es que aún estos dones tienen niveles o grados, ya que Dios reparte una medida de fe diferente a cada creyente.
Al igual que Dios ha equipado a todos los creyentes para que cumplan con su función del mismo modo a equipado a los dones del ministerio para cumplir con el propósito para el cual han sido llamados.

lunes, 8 de septiembre de 2014

El Llamado Divino

El Llamado Divino

Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.
- Romanos 11:29


En esta entrada trataremos con el llamado divino.

En este pasaje vemos que los dones y el llamado divino son irrevocables, veamos otras versiones para entender este versículo más a fondo:

(Biblia Amplificada) Porque los dones de Dios y Su llamado son irrevocables. [Nunca los quita una vez que han sido dados, y no cambia Su mente acerca de aquellos a los que les ha dado su gracia o de los que ha enviado Su llamado.]

(Dios Habla Hoy 1996)  Pues lo que Dios da, no lo quita, ni retira tampoco su llamamiento.

(Biblia en Lenguaje Sencillo)  Dios no da regalos para luego quitarlos, ni se olvida de las personas que ha elegido.

(Palabra de Dios para Todos)  "y Dios no quita lo que regala, ni retira su invitación a los que él elige." 

(Biblia en Lenguaje Actual)  Porque Dios no se arrepiente de su llamado ni de sus dones.

(Message)  Los dones y el llamado de Dios tienen garantía complete; nunca serán cancelados, nunca serán rescindidos.

En estos pasajes vemos la plena seguridad de que los dones de Dios y Su llamamiento nunca dejan de estar vigentes.

Cuando compramos un artefacto, el establecimiento nos da una garantía por un tiempo determinado pero los dones y el llamamiento de Dios no tienen una fecha límite, son para siempre.

Para entender más este versículo veamos los significados de las palabras dones y llamamiento.

La palabra dones en este pasaje es charisma que significa según Thayer: “El favor que uno recibe sin ningún mérito propio”.

Robinson escribiendo de esta palabra dice que significa: “Mostrar favor. Un don de gracia, un beneficio inmerecido.”

Podemos ver esta palabra charisma en relación a los creyentes y el ministerio en los siguientes versículos:

En Romanos 12:6, hablando de los dones de función dice: “De manera que,  teniendo diferentes dones,  según la gracia que nos es dada,  si el de profecía,  úsese conforme a la medida de la fe.”

En los versos siguientes vemos como es que Pablo define estos dones de función que son el de profecía, el de servicio, el de enseñanza, el de exhortación, el de repartir, el de presidir y el de hacer misericordia.

Que no son propiamente dones ministeriales (domata), sino más bien el equipamiento sobrenatural qe Dios les da a los creyentes para cumplir su función dentro del cuerpo de Cristo.

En 1 Corintios 12:4 también se usa charisma: “Ahora bien,  hay diversidad de dones,  pero el Espíritu es el mismo. “

En este pasaje nos habla de las manifestaciones o dones del Espíritu Santo que va ha citar en los versos del 7 al 9.

1 Corintios 12:7-11
7  Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.
8  Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría;  a otro,  palabra de ciencia según el mismo Espíritu;
9  a otro,  fe por el mismo Espíritu;  y a otro,  dones de sanidades por el mismo Espíritu.
10  A otro,  el hacer milagros;  a otro,  profecía;  a otro,  discernimiento de espíritus;  a otro,  diversos géneros de lenguas;  y a otro,  interpretación de lenguas.
11  Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu,  repartiendo a cada uno en particular como él quiere.

En este pasaje vemos los charismas  o dones (de gracia) del Espíritu Santo. Que son las nueve manifestaciones que el Espíritu Santo reparte sobre los creyentes para beneficio de la iglesia.
Una cosa para notar es que no son dones que la persona tenga sino dones que el Espíritu Santo reparte a creyentes para bendecir a otros.

En 1 Pedro vuelve a referirse esta palabra para los dones de función:

1 Pedro 4:10-11
10  Cada uno según el don que ha recibido,  minístrelo a los otros,  como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.
11  Si alguno habla,  hable conforme a las palabras de Dios;  si alguno ministra,  ministre conforme al poder que Dios da,  para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo,  a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos.  Amén.

Como vimos esta palabra es diferente a la que se usa en Efesios 4:8 que es domata.

Wuest escribe de este pasaje: “Del tema general de Dios dándole gracia a todos los santos para el servicio, Pablo se refiere a los dones que Él da a todos los hombres. La palabra aquí no es charisma, refiriéndose a los dones tales como los listados en 1 Corintios 12:4-11, sino doma, un término general para aquello que es dado. Estos dones son hombres dotados tal como se menciona en Efesios 4:11.”

Ahora veamos la palabra llamamiento.
Vine lo define de este modo: klesis, llamamiento. En el NT se usa siempre de aquel llamamiento cuyo origen, naturaleza y destino son celestiales; estando implicada en ello la idea de invitación. Se usa especialmente de la invitación de Dios al hombre para que acepte los beneficios de la salvación.”
En 1 Pedro 2:9 podemos ver que existe un llamado general para todos los hombres: 
Dios tiene un llamamiento para todos los hombres pero también uno que específico para cada persona pero también uno que es específico en cuanto al ministerio.
Robinson dice que: Klesis también puede referirse a un llamado al servicio cristiano o ministerio. Que ese llamado es más que una profesión cristiana es claro por las experiencias con las que Pablo las asocia. Si él es “llamado… apóstol” (Romanos 1:1), la particularidad de su llamado pertinente a su conversión, es dada cuando cuenta como le agradó a Dios separarlo desde el vientre de su madre y llamarlo por Su gracia para revelar a Su Hijo en el (Gálatas 1:15-16).”
Romanos 1:1
1  Pablo,  siervo de Jesucristo,  llamado a ser apóstol,  apartado para el evangelio de Dios.
El llamamiento ministerial viene con un propósito divino, vemos que en el caso de Pablo él fue un apóstol, apartado para el evangelio de Dios.
Gálatas 1:15-16
15 Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia,
16  revelar a su Hijo en mí,  para que yo le predicase entre los gentiles….
Vemos que Pablo tuvo un llamamiento de Dios especial que fue predicar el evangelio a los gentiles.
Pablo mismo nos habla de este llamado en el libro de Hechos 26:9-20, pero veamos los versos desde el 16 al 18 cuando Jesús le habla a Pablo de su llamado.
Hechos 26:16-18
16  Pero levántate,  y ponte sobre tus pies;  porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto,  y de aquellas en que me apareceré a ti,
17  librándote de tu pueblo,  y de los gentiles,  a quienes ahora te envío,
18  para que abras sus ojos,  para que se conviertan de las tinieblas a la luz,  y de la potestad de Satanás a Dios;  para que reciban,  por la fe que es en mí,  perdón de pecados y herencia entre los santificados.
Vemos entonces que Pablo tenía un llamado de Dios puesto por Jesucristo mismo; y dentro de este llamado había un propósito divino que era predicarle a los gentiles, es decir, a los pueblos no judíos.
A lo largo de la Biblia podemos como es que Dios fue llamando gente con propósitos especiales asignados para ellos.
Veamos el caso de Moisés:

Éxodo 3:1-10
1 Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro,  sacerdote de Madián,  llevó las ovejas a través del desierto,  y llegó hasta Horeb,  monte de Dios.
2 Y se le apareció el Angel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza;  y él miró,  y vio que la zarza ardía en fuego,  y la zarza no se consumía.
3 Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema.
4 Viendo Jehová que él iba a ver,  lo llamó Dios de en medio de la zarza,  y dijo: ¡Moisés,  Moisés!  Y él respondió:  Heme aquí.
5 Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.
6 Y dijo:  Yo soy el Dios de tu padre,  Dios de Abraham,  Dios de Isaac,  y Dios de Jacob.  Entonces Moisés cubrió su rostro,  porque tuvo miedo de mirar a Dios.
7 Dijo luego Jehová:  Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores;  pues he conocido sus angustias,
8 y he descendido para librarlos de mano de los egipcios,  y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha,  a tierra que fluye leche y miel,  a los lugares del cananeo,  del heteo,  del amorreo,  del ferezeo,  del heveo y del jebuseo.
9 El clamor,  pues,  de los hijos de Israel ha venido delante de mí,  y también he visto la opresión con que los egipcios los oprimen.
10 Ven,  por tanto,  ahora,  y te enviaré a Faraón,  para que saques de Egipto a mi pueblo,  los hijos de Israel.
Moisés recibió un llamado de Dios para sacar al pueblo de Israel de Egipto y llevar a Israel a la tierra prometida.
El llamado no es solo una invitación sino un encargo de Dios para cumplir con un propósito específico de Dios.

Veamos el caso de Jeremías:

Jeremías 1:4-10
4  Vino,  pues,  palabra de Jehová a mí,  diciendo:
5  Antes que te formase en el vientre te conocí,  y antes que nacieses te santifiqué,  te di por profeta a las naciones.
6  Y yo dije:   ¡Ah!   ¡ah,  Señor Jehová!  He aquí,  no sé hablar,  porque soy niño.
7  Y me dijo Jehová:  No digas:  Soy un niño;  porque a todo lo que te envíe irás tú,  y dirás todo lo que te mande.
8  No temas delante de ellos,  porque contigo estoy para librarte,  dice Jehová.
9  Y extendió Jehová su mano y tocó mi boca,  y me dijo Jehová:  He aquí he puesto mis palabras en tu boca.
10  Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos,  para arrancar y para destruir,  para arruinar y para derribar,  para edificar y para plantar.

En el caso de Jeremías vemos dos cosas interesantes:

La primera es que la edad no es algo relevante en el llamado; aquí Jeremías fue llamado siendo un niño; Pablo fue llamado siendo un joven y Moisés a los ochenta años; Dios elige a la persona para llevar a cabo su plan sin importar la edad.

Lo segundo es que Dios equipa al hombre para cumplir su misión en la tierra, en la vida de Jeremías es que Dios puso sus palabras en su boca.

Veamos ahora el caso de Jonás:

Jonás 1:1-3
1  Vino palabra de Jehová a Jonás hijo de Amitai,  diciendo:
2  Levántate y ve a Nínive,  aquella gran ciudad,  y pregona contra ella;  porque ha subido su maldad delante de mí.
3  Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis,  y descendió a Jope,  y halló una nave que partía para Tarsis;  y pagando su pasaje,  entró en ella para irse con ellos a Tarsis,  lejos de la presencia de Jehová.

Con Jonás podemos ver que el llamado puede ser rechazado. Y es que siendo el llamado una invitación de Dios para cumplir con un propósito divino puede ser aceptado o rechazado.

Kathryn Kullman le preguntó a Dios el por qué había elegido a una mujer para llevar a cabo su ministerio de sanidad y Dios le respondió que primero había hablado con tres hombres pero todos rechazaron su llamado.

De estos casos podemos ver varias cosas respecto al llamado en el ministerio;

1. El llamado es una invitación que Dios hace al hombre para cumplir con su plan y propósito divino.

2. El llamado es específico para cada persona.

3. El llamado tiene un propósito específico asignado.

4. El llamado no es solo una invitación sino un encargo de Dios para cumplir con el propósito específico de Dios.

5. No hay una edad o periodo en la vida para cumplir con el llamado de Dios.

6. Dios equipa al hombre para cumplir con su llamado.

7. Siendo el llamado una invitación puede ser rechazado. 

domingo, 7 de septiembre de 2014

Los Dones del Ministerio

Los Dones del Ministerio

Para entender el ministerio del apóstol debemos entender la provisión de Cristo para su iglesia, que son los dones del ministerio.

Estos los encontramos en Efesios 4:8, 11-12 donde dice: “Por lo cual dice: Subiendo a lo alto,  llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres…. Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.”

En el versículo 8, Pablo usa una ilustración del Salmo 68 donde el líder regresa de la batalla con el botín obtenido en su victoria, y siendo exaltado delante de su pueblo, reparte generosamente su botín entre sus seguidores. Por su muerte y resurrección Jesús derrotó a Satanás, rescatando a los cautivos y dándoles dones para la edificación de su iglesia.

Sal 68:18 
Subiste a lo alto,  cautivaste la cautividad, tomaste dones para los hombres, y también para los rebeldes,  para que habite entre ellos JAH Dios.
Dios dio dones a los hombres; esta palabra dones viene de la griega doma que según Vine: “destaca el carácter concreto del don más que su naturaleza benéfica (Mateo 7:11; Lucas 11:13; Efesios 4:8; Filipenses 4:17).

Mateo 7:11
11  Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?

Lucas 11:13
13  Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?

Filipenses 4:17
17  No es que busque dádivas, sino que busco fruto que abunde en vuestra cuenta.
En estos pasajes donde se usa doma vemos que en Mateo son las buenas cosas que un padre terrenal da a sus hijos; en Lucas es el Espíritu Santo que Dios dará a los que le piden, y en Filipenses las ofrendas que estaban dando los miembros de la iglesia de Filipo para el ministerio de Pablo.
Estos dones son cosas concretas que Jesús estaba dando a los hombres; son personas enviadas con funciones específicas para bendecir a la gente.
Siguiendo este pasaje podemos preguntar: ¿Cuándo es que fueron dados estos dones?
Efesios 4:8-10
8  Por lo cual dice: Subiendo a lo alto,  llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres.
9  Y eso de que subió,  ¿qué es,  sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra?
10  El que descendió,  es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo.
Cuando Jesús se llevó a los santos del Antiguo Testamento que estaban cautivos en el Seno de Abraham (o Paraíso), que estaba en las partes más bajas de la tierra, esperando la consumación del gran plan de redención de Dios
Una figura del Seno de Abraham o Paraíso lo encontramos en Lucas:
Lucas 16:19-31
19  Había un hombre rico,  que se vestía de púrpura y de lino fino,  y hacía cada día banquete con esplendidez.
20  Había también un mendigo llamado Lázaro,  que estaba echado a la puerta de aquél,  lleno de llagas,
21  y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico;  y aun los perros venían y le lamían las llagas.
22  Aconteció que murió el mendigo,  y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham;  y murió también el rico,  y fue sepultado.
23  Y en el Hades alzó sus ojos,  estando en tormentos,  y vio de lejos a Abraham,  y a Lázaro en su seno.
24  Entonces él,  dando voces,  dijo:  Padre Abraham,  ten misericordia de mí,  y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua,  y refresque mi lengua;  porque estoy atormentado en esta llama.
25  Pero Abraham le dijo:  Hijo,  acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida,  y Lázaro también males;  pero ahora éste es consolado aquí,  y tú atormentado.
26  Además de todo esto,  una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros,  no pueden,  ni de allá pasar acá.
27  Entonces le dijo:  Te ruego,  pues,  padre,  que le envíes a la casa de mi padre,
28  porque tengo cinco hermanos,  para que les testifique,  a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento.
29  Y Abraham le dijo:  A Moisés y a los profetas tienen;  óiganlos.
30  El entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán.
31  Mas Abraham le dijo:  Si no oyen a Moisés y a los profetas,  tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos.
En este pasaje vemos como es que los santos del Antiguo Testamento estaban con Abraham en el Hades, que está en las partes más bajas de la tierra.
Es por eso que cuando Jesús le dijo al ladrón que hoy estaría con él en el paraíso no se refería a que iría ese día al cielo sino que descendería al Hades, a la parte llamada el Seno de Abraham.
Lucas 23:39-43
39  Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba,  diciendo:  Si tú eres el Cristo,  sálvate a ti mismo y a nosotros.
40  Respondiendo el otro,  le reprendió,  diciendo:  ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación?
41  Nosotros,  a la verdad,  justamente padecemos,  porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos;  mas éste ningún mal hizo.
42  Y dijo a Jesús:  Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.
43  Entonces Jesús le dijo:  De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.
Pero en 2 Corintios encontramos que el Paraíso ahora estaba en el cielo:
2 Corintios 12:2-4
2  Conozco a un hombre en Cristo,  que hace catorce años  (si en el cuerpo,  no lo sé;  si fuera del cuerpo,  no lo sé;  Dios lo sabe)  fue arrebatado hasta el tercer cielo.
3  Y conozco al tal hombre  (si en el cuerpo,  o fuera del cuerpo,  no lo sé;  Dios lo sabe),
4  que fue arrebatado al paraíso,  donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar.
En Colosenses podemos ver cuándo es que el Paraíso fue llevado al cielo:
Colosenses 2:13-15
13  Y a vosotros,  estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne,  os dio vida juntamente con él,  perdonándoos todos los pecados,
14  anulando el acta de los decretos que había contra nosotros,  que nos era contraria,  quitándola de en medio y clavándola en la cruz,
15  y despojando a los principados y a las potestades,  los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.
Fue en la cruz; cuando Jesús los vence es que los exhibe públicamente, como los grandes desfiles de victoria que hacían los romanos cuando tomaban una ciudad y traían de lo mejor que había en ellas. Fue en ese momento que tomo cautiva la cautividad, llevando al cielo a los santos del Antiguo Testamento.
Por ese motivo es que sucedió lo que dice en Mateo 27:52-53: “y se abrieron los sepulcros,  y muchos cuerpos de santos que habían dormido,  se levantaron; y saliendo de los sepulcros,  después de la resurrección de él,  vinieron a la santa ciudad,  y aparecieron a muchos.”
Todo esto sucedió en el momento de la resurrección, y fue después que se llevó a estos santos al cielo que dio dones a los hombres.
Viendo esto podemos afirmar también que estos dones del ministerio vienen y vinieron directamente de Cristo que luego de ser resucitado fue exaltado y sentado a la diestra de Dios.



sábado, 6 de septiembre de 2014

El ministerio del Apóstol - Introducción

Introducción


El día de hoy se habla mucho del ministerio apostólico, es un tema que se levanta cada cierto tiempo causando confusión en el cuerpo de Cristo; hoy día hay muchos pastores, que se convirtieron primero en profetas y luego en apóstoles, como si esto fuera  orden jerárquico ministerial.

Estando de misionero en Chile en el 2001 conocí al esposo de una hermana que me comentó que en Santiago había una red apostólica a la cual pertenecía y que quería que perteneciese, traté de demostrarle con la Palabra que eso no era algo bíblico pero no pudimos llegar a nada.

El asunto es: ¿Se ha perdido el ministerio del apóstol? No, en absoluto, el problema es que mucha gente no se ha tomado tiempo para estudiar el tema y se ha dejado llevar por la corriente actual.

Se han olvidado el consejo que Palo le dio a Timoteo “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad”; o como dice en la versión King James: “Estudia con diligencia. . . .”

Otro problema actual es que hay muchos engañadores que se han levantado y que se aprovechan de la falta de conocimiento de los pastores para venir y apropiarse del dinero de las congregaciones y si es posible de la congregación misma.

En Oseas 4:6  dice: “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento.”

Mi pastor Jim Andrews, un verdadero apóstol, da el ejemplo de los apóstoles de tarjeta; que son aquellos que se presentan en iglesias y confraternidades con sus tarjetas de presentación en las cuales dice que son apóstoles, el problema es que de apóstoles solo tienen la tarjeta.

En el otro lado las iglesias cesacionistas enseñan que el ministerio del apóstol ya cesó con los doce apóstoles y Pablo, a quien consideran el reemplazante de Judas.

Pero el ministerio del apóstol no se ha perdido, sino que sigue vivo y vigente el día de hoy, lo cual veremos a lo largo de este estudio.