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sábado, 11 de octubre de 2014

Jesucristo, el Ungido

Jesucristo, el Ungido


Hechos 10:38-39
38 Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.

Veamos en este artículo acerca de Jesucristo, el Ungido.

En este pasaje vemos que Dios ungió a Jesús con el Espíritu Santo y con poder para capacitarlo para hacer bienes y sanar a todos los oprimidos por el diablo.

Veamos como lo traduce la Biblia del Pueblo de Dios y otras versiones

Hechos 10:38
38 Cómo Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo, llenándolo de poder. El pasó haciendo el bien y curando a todos los que habían caído en poder del demonio, porque Dios estaba con él.

Hechos 10:38 (Biblia Amplificada)
38 Como Dios ungió y consagró a Jesús de Nazaret con el Espíritu [Santo] y con fortaleza, habilidad y poder; como Él anduvo haciendo bienes, en especial, curando a todos los que habían sido dañados y oprimidos por [el poder del] diablo, porque Dios estaba con Él.

Estas versiones nos dan una idea más amplia de la unción sobre Jesús.

Veamos el significado de unción en el Nuevo Testamento:

Se utilizan varias palabras en el Nuevo Testamento, veamos las principales en cuanto al estudio del Diccionario del Nuevo Testamento de Vine: aleifo y crio.

1. aleifo, es el término general para una unción de cualquier clase, sea para refrigerio físico después de lavarse, por ejemplo, en Mateo 6:17; Lucas 7:38, 46; Juan 11:2; 12.3; o de los enfermos (Marcos 6.13; Santiago 5:14); o de un cuerpo muerto (Marcos 16.1). El material empleado para ello era bien aceite, bien ungüento, como en Lucas 7:38,46.

2. crio, tiene un sentido más limitado que aleifo; queda confinado a las unciones sagradas y simbólicas; de Cristo como el Ungido de Dios (Lucas 4:18; Hechos 4:27; 10:38 y Hebreos 1:9, donde se emplea metafóricamente en relación con el «óleo de alegría»). El título Cristo significa «El Ungido». Esta palabra (Cristos) se traduce «su Ungido» en Hechos 4:26 (NVI). Crio se emplea una vez de los creyentes (2 Corintios 1:21).

Entonces vemos que este término crio nos habla principalmente de Cristo, quien por medio de está palabra podemos llamarlo Cristo, el Ungido.

En Hechos 4:26 dice: “Se reunieron los reyes de la tierra, y los príncipes se juntaron en uno contra el Señor, y contra su Cristo.”

Veamos este verso en otras versiones para tener un significado más amplio acerca de Cristo

Nuevo Testamento de Arcas y Fernández
Los reyes de la tierra se han aliado y los poderosos se han confabulado en contra del Señor y de su ungido.

La Biblia Amplificada
Los reyes de la tierra se aliaron [para atacar] y los gobernadores se juntaron y combinaron contra el Señor y contra Su Ungido (Cristo, el Mesías).

La Nueva Versión Internacional
Los reyes de la tierra se rebelan y los gobernantes se confabulan contra el Señor y contra su Ungido.

Entonces vemos que cuando la Biblia dice Cristo podemos traducirlo como “el Ungido”. Jesús es el Cristo, el Ungido de Dios.

Vemos que algunas versiones traducen Hechos 4:26 como: el Mesías.

Biblia Latinoamericana
Se han aliado los reyes de la tierra y los príncipes se han unido contra el Señor y contra su Mesías.

Biblia en Lenguaje Sencillo
Los reyes de la tierra se reunieron; los jefes se pusieron de acuerdo para rechazar a Dios y despreciar al Mesías, el rey que yo elegí".

Dios Habla Hoy
Los reyes y gobernantes de la tierra se rebelan, y juntos conspiran contra el Señor y contra su escogido, el Mesías.

Vine también nos explica esto en una nota acerca de la palabra unción en el Antiguo Testamento:

Cristo, el título neo testamentario, se deriva del griego Xristos (Jristos) que es el equivalente exacto del hebreo massiaj, pues también tiene el significado básico de «untar con aceite». Por tanto, el título Cristo enfatiza la unción especial de Jesús de Nazaret para el cumplimiento de su misión como el escogido de Dios.

A través de estos significados podemos ver que Jesús era el Mesías o Ungido de Dios que fue profetizado en el Antiguo Testamento.

El hecho de ser ungido por Dios no solo significa ser escogido sino también dotado y capacitado por Él para la obra o posición para la que te ha llamado.

Como estamos viendo, tanto la palabra hebrea “Mesías” como la griega “Cristo” significan “el Ungido”.

La palabra hebrea para ungir es “mashaj” y su uso más común de en el Antiguo Testamento tiene que ver con “ungir” con el fin de apartar a alguna persona u objeto para algún ministerio o función.

Strong’s traduce “mashaj” de esta manera: frotar con aceite, ungir, consagrar; también pintar, elegir, unción, ungido, untar.

En el griego la palabra ungir viene de “crío”; que viene de “craomai” (emplear o actuar hacia uno) dando la idea de contacto; untar o frotar con aceite, por ejemplo, el consagrar para un oficio o servicio religioso.

La unción era una señal del Redentor que Israel esperaba.

Isaías 10:27
27 Acontecerá en aquel tiempo que su carga será quitada de tu hombro, y su yugo de tu cerviz, y el yugo se pudrirá a causa de la unción.

El profeta Isaías, mirando hacia adelante por el Espíritu de Dios, vio en el tiempo a Uno que destruiría el yugo (la opresión de Satanás) por causa de la unción.

La palabra destruir significa corromper algo absolutamente hasta que no tenga uso; que no sea bueno para poder ser usado por el diablo.

Jesús tenía totalmente sobre Él el poder removedor de cargas y destruidor de yugos.

¿Cómo funcionó esa unción sobre Jesús?

Hechos 10:38-39
38 cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.

Vemos 2 cosas en este pasaje, Jesús fue ungido con el Espíritu Santo y con poder para cumplir su ministerio.

Lucas 3:21-22
21 Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió,
22 y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.

En este pasaje vemos el momento en que Jesús es bautizado en agua, en ese momento también la unción del Espíritu Santo vino a reposar sobre Él.

Juan 3:34
34 Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla; pues Dios no da el Espíritu por medida.

Juan 3:34 (Nuevo Testamento de Arcas y Fernández)
34 Porque, cuando habla aquel a quien Dios ha enviado, es Dios mismo quien habla, ya que Dios le ha comunicado plenamente su Espíritu.

Juan 3:34 (Biblia al Día)
34 El enviado de Dios comunica el mensaje divino, pues Dios mismo le da su Espíritu sin restricción.

Juan 3:34 (Biblia del Pueblo de Dios)
34 El que Dios envió dice las palabras de Dios, porque Dios le da el Espíritu sin medida.

Juan 3:34 (Castilian)
34 Porque el que ha sido enviado por Dios, habla las propias palabras de Dios, pues el Espíritu de Dios está en él sin límite ni medida.

Jesús recibió toda la plenitud del Espíritu Santo; no tenía restricciones, ni límites, ni medidas.

Es por eso como veremos más adelante que Él podía operar en los 5 ministerios sin ningún problema; además vemos todas las manifestaciones del Espíritu Santo en Él, con excepción del don de diversos géneros de lenguas por ser exclusivos del Nuevo Pacto.

No solo recibió la unción sino también el poder para hacer las cosas.

Lucas 4:14-21
14 Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor.
15 Y enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado por todos.
16 Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer.
17 Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito:
18 Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos;
19 A predicar el año agradable del Señor.
20 Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él.
21 Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.

En el verso 14 vemos que Jesús “volvió en el poder del Espíritu”.

La palabra poder es dunamis, que significa: “fuerza, poder milagroso (por lo general por implicación un milagro en sí mismo): eficacia, fuerza, impetuoso, maravilla, milagro, capacidad, dar, poder, poderosamente, potencia, potestad.”

Jesús entró a la sinagoga y empezó a leer el pasaje de Isaías 61 donde habla acerca de la unción sobre el Mesías.

Isaías 61:1-2
1 El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel;
2 a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová. . . .

Y luego les dice algo que sacudió a los presentes:

Lucas 4:21 (Nueva Versión Internacional)
21 Y él comenzó a hablarles: “Hoy se cumple esta Escritura en presencia de ustedes."

Jesús les está diciendo: “Yo Soy el Mesías que ustedes están esperando; la unción esta sobre Mí.”

Jesús recibió la unción del Espíritu Santo sin medida para:

1. Para dar buenas nuevas a los pobre.

2. Para sanar a los quebrantados de corazón. 

3. Para pregonar libertad a los cautivos. 

4. Para dar vista a los ciegos. 

5. Para poner en libertad a los oprimidos.

Este es el evangelio que debía predicar el ungido con la plenitud de la unción y el poder del Espíritu Santo.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Clases de Apóstoles

Clases de Apóstoles


Existen cuatro clases o rangos de apóstoles en la Biblia; y en cada una de estas clases o rangos, los apóstoles pueden tener diferentes grados o medidas de unción.
Veamos cada una de ellas:
Primera Clase: Jesucristo
Jesús está colocado a la cabeza de la lista de cada uno de los Dones del Ministerio  Quíntuple.
En Hebreos la Biblia llama a Jesús apóstol.
Hebreos 3:1
1  Por tanto,  hermanos santos,  participantes del llamamiento celestial,  considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión,  Cristo Jesús.

La palabra griega traducida como “apóstol” también significa un mensajero, alguien enviado, o comisionado.
Jesús fue comisionado, Él está colocado a la Cabeza de la lista de los que han sido enviados. El es llamado un Apóstol debido a que en Su Ministerio  terrenal El fue un Enviado, un Mensajero, Alguien Comisionado para traer las buenas nuevas de salvación al mundo.
Ya hemos visto en la lección anterior acerca no solo de Su llamado sino de cómo el operó en los otros 4 oficios del ministerio quíntuple.
Jesús por Sí Mismo está en una clase especial en cada don del Ministerio. Nadie podrá estar colocado en una clase tan alta, debido a que Jesús tenía el Espíritu sin medida. Pero cada creyente solo tiene una medida del Espíritu conforme a su función, tal como vimos en Romanos 12:3.
Jesús tenía un grado de unción sobre Él en Su Ministerio  en la tierra que nadie más tendrá.
Los creyentes tienen una medida de esa misma unción sobre ellos debido a que tienen el Espíritu Santo. Y el Cuerpo de Cristo en su totalidad tiene la misma medida de unción que Jesús tenía sobre El cuando estaba sobre la tierra. Pero ningún otro individuo ha estado o estará al mismo grado o en la misma medida que Jesús lo estuvo.
Esto no tiene que ser confundido con la deidad de Dios. Como Persona Misma, Jesús es el eterno Hijo de Dios, el Segundo miembro de la Trinidad. El fue Dios el Hijo, manifestado en la carne. Pero cuando vino a esta tierra, como dice en Filipenses, se despojó a Sí Mismo de todo privilegio divino y ministró como un hombre.
Filipenses 2:5-8
5  Haya,  pues,  en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,
6  el cual,  siendo en forma de Dios,  no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,
7  sino que se despojó a sí mismo,  tomando forma de siervo,  hecho semejante a los hombres;
8  y estando en la condición de hombre,  se humilló a sí mismo,  haciéndose obediente hasta la muerte,  y muerte de cruz.

Al tomar una naturaleza humana, Jesús decidió libremente despojarse de Sus poderes divinos. En ningún momento Jesús dejó de ser Dios, pero actuó como un hombre ungido por el Espíritu Santo.
Cuando Jesús nació en Belén, fue Emanuel, que significa “Dios con nosotros.” Fue Dios manifestado en la carne. Nunca dejó de ser Dios, ni perdió Su divinidad. Solo puso de lado ciertos privilegios de la Deidad y se restringió a Sí mismo a ciertas limitaciones humanas.
Aunque Jesús es divino y sin pecado, no operó como alguien que es omnisciente. Más bien, creció en sabiduría.
Lucas 2:52
52 Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura,  y en gracia para con Dios y los hombres.

No actuó como un ser omnipotente; sino que dijo que no podía hacer nada por Sí Mismo.
Juan 5:19, 30
19  Respondió entonces Jesús,  y les dijo: De cierto,  de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo,  sino lo que ve hacer al Padre;  porque todo lo que el Padre hace,  también lo hace el Hijo igualmente.
30  No puedo yo hacer nada por mí mismo;  según oigo,  así juzgo;  y mi juicio es justo,  porque no busco mi voluntad,  sino la voluntad del que me envió,  la del Padre.

No actuó como un ser omnipresente, sino que estuvo limitado a un cuerpo humano el cual fue posteriormente clavado en la Cruz y resucitado gloriosamente en cumplimiento del plan redentor de Dios.
Entonces, Jesús nunca dejó de ser Dios, sino escogió venir a la tierra como Hombre, y ministró bajo el poder y unción del Espíritu Santo.
Juan 3:34
34  Porque el que Dios envió,  las palabras de Dios habla;  pues Dios no da el Espíritu por medida.

Juan 3:34 (Biblia al Día)
34 El enviado de Dios comunica el mensaje divino, pues Dios mismo le da su Espíritu sin restricción.

Juan 3:34 (Biblia en Lenguaje Actual)
34 Aquel que Dios ha enviado habla las palabras de Dios, y Dios le da el Espíritu sin medida.

Como Jesús tenía el Espíritu sin restricción y sin medida, está colocado en un lugar especial en cada uno de los cinco Dones del Ministerio, incluyendo el oficio de apóstol.
Segunda Clase: Los Apóstoles del Cordero
Los doce Apóstoles del Cordero son la segunda clase de apóstoles. Nadie más podrá estar en esa clase, porque no hay más Apóstoles del Cordero.
Apocalipsis 21:14
14 Y el muro de la ciudad tenía doce cimientos, y sobre ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero.

¿Quiénes son estos doce Apóstoles del Cordero?
Solo los doce apóstoles que acompañaron a Jesús están en esa segunda clase de apóstoles. Nadie más puede estar en esta segunda clase porque los Apóstoles del Cordero fueron enviados para un tiempo y propósito específico.
Ellos fueron enviados como testigos oculares de la vida, ministerio terrenal y resurrección de Jesús.
¿Cuáles fueron los requisitos para ser considerado un Apóstol del Cordero?
Hechos 1:15-22
15  En aquellos días Pedro se levantó en medio de los hermanos  (y los reunidos eran como ciento veinte en número),  y dijo:
16  Varones hermanos,  era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas,  que fue guía de los que prendieron a Jesús,
17  y era contado con nosotros,  y tenía parte en este ministerio.
18  Este,  pues,  con el salario de su iniquidad adquirió un campo,  y cayendo de cabeza,  se reventó por la mitad,  y todas sus entrañas se derramaron.
19  Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén,  de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua,  Acéldama,  que quiere decir,  Campo de sangre.
20  Porque está escrito en el libro de los Salmos: Sea hecha desierta su habitación, y no haya quien more en ella;  y: Tome otro su oficio.
21  Es necesario,  pues,  que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros,
22  comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba,  uno sea hecho testigo con nosotros,  de su resurrección.

La primera característica de los Apóstoles del Cordero es que debían ser ministros del evangelio. Esto significa que ellos fueron primero y por encima de todo predicadores y maestros de la Palabra.
La segunda, nos la dice el versículo 21, tenían que haber sido testigos oculares del ministerio terrenal de Jesús.
La tercera, como vemos en el versículo 22, era tenían que ser enviados con el propósito de ser testigos oculares de la resurrección de Jesús.
Resumiendo, los Apóstoles del Cordero tenían que ser hombres que estuvieron con Jesús durante Su Ministerio  terrenal y que fueron testigos de Su resurrección. Es por eso que los Doce Apóstoles están en una clase diferente a las demás.
Cuando Judas traicionó a Jesús, los apóstoles tuvieron que seleccionar a otro hombre para que tomara su lugar. Ese hombre debía ser alguien que hubiera estado entre ellos y que también hubiera sido testigo del ministerio  y la resurrección de Jesús. Matías fue el escogido para tomar el lugar de Judas.
Algunas personas dicen que cuando los apóstoles escogieron a Matías para tomar el lugar de Judas, cometieron un error porque Pablo debió haber sido escogido e incluido como un Apóstol del Cordero. Pero el problema es que Pablo no podía calificar como Apóstol del Cordero porque no fue testigo ocular del ministerio  de Jesús, ni tampoco fue testigo ocular de la resurrección de Jesús.
Muchos creyentes piensan que sólo hubo doce apóstoles y que el oficio apostólico cesó con esos doce apóstoles. En otras palabras, dicen que los Apóstoles del Cordero son los únicos apóstoles que habrá en el Cuerpo de Cristo. Pero como vimos antes hay por lo menos 25 apóstoles nombrados en el Nuevo Testamento; por eso, podemos afirmar que el oficio del apóstol no cesó con los Apóstoles del Cordero.
Tercera Clase: Los Apóstoles Fundacionales
Pablo pertenece a esta tercera clase de apóstoles fundacionales del Nuevo Testamento. Una característica de los apóstoles en esta clase es que ayudaron a colocar el fundamento doctrinal del Nuevo Testamento.
Los apóstoles Fundacionales se encuentran en la segunda y tercera clase de apóstoles. Los apóstoles de ese rango o nivel fueron ungidos para establecer la doctrina del Nuevo Testamento.
Los apóstoles y profetas de la segunda y tercera clase deben ser considerados apóstoles fundacionales debido a que el evangelio del Nuevo Testamento fue revelado a ellos.
Por ejemplo, Pablo escribió una gran porción del Nuevo Testamento, y no recibió enseñanza de la revelación del misterio de Cristo por hombre; sino del Espíritu Santo.
Efesios 3:4-5
4  leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo,
5  misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres,  como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu

Pablo predicó la revelación del evangelio a los santos del Nuevo Testamento, de manera que nosotros no tenemos que establecer ningún otro fundamento. Nosotros sólo necesitamos edificar sobre el fundamento que ya ha sido colocado para nosotros en el Nuevo Testamento.
Efesios 2: 19-20
19  Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos,  sino conciudadanos de los santos,  y miembros de la familia de Dios,
20  edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas,  siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo

La Iglesia; el Cuerpo de Cristo, está edificada sobre el fundamento que los apóstoles y Profetas ya han colocado para nosotros en el Nuevo Testamento. Ahora nosotros tenemos que edificar sobre ese fundamento.
1 Corintios 3:10
10 Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada,  yo como perito arquitecto puse el fundamento,  y otro edifica encima;  pero cada uno mire cómo sobreedifica.

Nadie en la actualidad puede recibir revelación adicional que añada algo al fundamento del evangelio, debido a que ya tenemos la revelación del Nuevo Testamento.
Como dijo Pablo en Gálatas 1:8: Mas si aun nosotros,  o un ángel del cielo,  os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado,  sea anatema.”
No hay más fundamento que colocar, no hay nuevas revelaciones que añadan a lo que ya está escrito.
Los apóstoles fundacionales ya colocaron el fundamento.
Cuarta Clase: Los Apóstoles No Fundacionales
En la actualidad hay apóstoles no fundacionales. Estos no tienen el mismo nivel, ni la misma autoridad, ni el mismo rango, ni el mismo grado de unción que los apóstoles de la Iglesia en sus inicios. No hay nadie en la Iglesia de hoy que esté en la segunda o tercera clase.
Estos apóstoles ya no colocan el fundamento, ya que los apóstoles iníciales  lo hicieron.
Su labor es otra totalmente diferente; siendo el apóstol “uno que es enviado”, dios lo enviará a algún lugar particular, o con un mensaje específico para la iglesia.
Veamos lo que pasó con Pablo y Bernabé:
Hechps 13:1-4
1  Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía,  profetas y maestros:  Bernabé,  Simón el que se llamaba Niger,  Lucio de Cirene,  Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca,  y Saulo.
2  Ministrando éstos al Señor,  y ayunando,  dijo el Espíritu Santo:  Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.
3  Entonces,  habiendo ayunado y orado,  les impusieron las manos y los despidieron.
4  Ellos,  entonces,  enviados por el Espíritu Santo,  descendieron a Seleucia,  y de allí navegaron a Chipre.

Vemos aquí que tanto Pablo como Bernabé fueron enviados por el Espíritu Santo con un propósito específico; el cual podemos ver muy claramente en el libro de Hechos, que era el predicar a los pueblos gentiles el evangelio, y vimos como se levantaron muchas iglesias por medio de su ministerio.
La labor del apóstol es ir enviado por Dios a lugares donde no se ha predicado el Evangelio, como decía Pablo:
Romanos 15:18-23
18  Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles,  con la palabra y con las obras,
19  con potencia de señales y prodigios,  en el poder del Espíritu de Dios;  de manera que desde Jerusalén,  y por los alrededores hasta Ilírico,  todo lo he llenado del evangelio de Cristo.
20  Y de esta manera me esforcé a predicar el evangelio,  no donde Cristo ya hubiese sido nombrado,  para no edificar sobre fundamento ajeno,
21  sino,  como está escrito:  Aquellos a quienes nunca les fue anunciado acerca de él,  verán;  Y los que nunca han oído de él,  entenderán.
22  Por esta causa me he visto impedido muchas veces de ir a vosotros.
23  Pero ahora, no teniendo más campo en estas regiones, y deseando desde hace muchos años ir a vosotros,
24  cuando vaya a España,  iré a vosotros;  porque espero veros al pasar,  y ser encaminado allá por vosotros,  una vez que haya gozado con vosotros.  

Esto es lo que hace un apóstol, va a lugares donde nunca antes se predicó el Evangelio, conforme es enviado por el Espíritu Santo, y llegando ahí hace principalmente tres cosas:
En primer lugar hará obra de Evangelista, es decir, se dedicará a predicar la Palabra y ganar gente para Jesús.
En segundo lugar hará obra de Maestro, es decir, se encargará de enseñar la Palabra de Dios y afirmar a los nuevos creyentes.
En tercer lugar hará la obra de Pastor, pastoreará las almas por un tiempo limitado, hasta que Dios levante un pastor.
Luego, siendo un ministerio pionero irá donde Dios lo envíe.