lunes, 15 de noviembre de 2021

Acerca de los Dones Espirituales - Kenneth Hagin - Lección 21


Lección 21  
El Don de Fe  (Parte 2) 
 
Textos Bíblicos: Daniel 6:16,17,19-23; 1 Reyes 17:2-6; Gálatas 3:5 
 
Verdad Central: El don de fe es una dotación sobrenatural por el Espíritu Santo por el cual aquello que es expresado o deseado por el hombre, o dicho por Dios, llegará definitivamente a suceder. 
 
  El don de fe es distinto al don de hacer milagros, aunque ambos dones producen milagros.  El don de hacer milagros es activo, mientras que el don de fe es pasivo.  No hace nada; recibe pasivamente.  En otras palabras, la diferencia entre el don de hacer milagros y el don de fe es que uno hace, y el otro recibe. 
 
 El don de fe es una dotación sobrenatural por el Espíritu por la cual aquello que es expresado o deseado por el hombre, o dicho por Dios, llegará definitivamente a suceder.  La emisión humana o divina o milagro, seguridad, maldición o bendición, creación o destrucción, eliminación o alteración, llegarán a suceder al fin, cuando han sido proclamados por este don de fe. 
 
 El hacer milagros es mas una acción, y el don de fe es mas un proceso.  El don de hacer milagros obra un milagro, mientras que el don de fe recibe un milagro.  Esto es porque el hacer milagros emplea la fe que activamente obra un milagro, pero el don de fe emplea fe que pasivamente espera un milagro como un contínuo y sostenido milagro.  También, cuando el don de fe está en operación, el milagro por el que se cree puede que no se manifieste inmediatamente.  Puede que se manifieste después de un largo período de tiempo. 
 
 
El Don de Fe Para  
Bendiciones Sobrenaturales 
 
 El don de fe fue usado por los patriarcas de la antiguedad para dar bendiciones sobrenaturales o el cumplimiento de declaraciones humanas.  Cuando estos patriarcas estaban a punto de morirse, imponían las manos sobre sus hijos y ordenaban bendiciones sobre ellos.  A menudo estas bendiciones no llegaban a suceder hasta muchos años después.  Vemos estos en las vidas de Abraham, Isaac y José.  Estos patriarcas creyeron que sus declaraciones llegarían a suceder a la hora señalada en el futuro.  Esto era el don de fe en operación.   
 
 
El Don de Fe Para la 
Protección Personal 
 
 
DANIEL 6: 16,17,19-23 
16 Entonces el rey mandó, y trajeron a Daniel, y le echaron en el foso de los leones. Y el rey dijo a Daniel:  El Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, él te libre. 
17 Y fue traída una piedra y puesta sobre la puerta del foso, la cual selló el rey con su anillo y con el anillo de sus príncipes, para que el acuerdo acerca de Daniel no se alterase. 
19 El rey, pues, se levantó muy de mañana, y fue apresuradamente al foso de los leones. 
20 Y acercándose al foso llamó a voces a Daniel, con voz triste, y le dijo: Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves,  te ha podido librar de los leones? 
21 Entonces Daniel respondió al rey: Oh rey, vive para siempre. 
22 Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante él fui hallado inocente; y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho nada malo. 
23 Entonces se alegró el rey en gran manera a causa de él, y mandó sacar a Daniel del foso; y fue Daniel sacado del foso, y ninguna lesión se halló en él, porque había confiado en su Dios.  
 
 Daniel recibió un milagro mientras estaba en el foso de los leones.  En aquellos tiempos, y a través de la historia, muchos otros habían sido echados a los leones, y fueron muertos  ¿Por qué no dañaron a Daniel esos leones? 
 
 La Biblia dice que Daniel "creyó en su Dios."  No hay duda de que Dios le dio a Daniel una fe especial - una manifestación especial - para recibir liberación.  Daniel no hizo nada:  El simplemente se acostó y se durmió.  Note que la fe de Daniel era pasiva y no activa, pero él recibió un milagro.  Esto era el don de fe en operación. 
 
 De la misma manera, Jesús ejercitó el don de fe delante de gran peligro. Durante una tormenta rugiente Jesús durmió en una almohada en la parte trasera de la barca. Esto era el don de fe en operación el cual pasivamente espera un milagro. 
 
 Alguien podría argumentar, "Sí, pero ese era Jesús.  EL era el Hijo de Dios." 
 
 El Espíritu Santo vino sobre Jesús y le ungió cuando fue bautizado por Juan en el Río Jordán.  Jesús era tan Hijo de Dios antes de que el Espíritu Santo descendiera sobre ÉL como después. Sin embargo la Biblia nos dice que EL nunca había hecho ningún milagro antes de Su bautismo (Juan 2:11).  Después, Jesús ministró como cualquier hombre ungido por el Espíritu Santo ministraría. 
 
 Si Jesús hubiese hecho milagros por un poder INHERENTE dentro de Sí mismo [como] el Hijo de Dios, !entonces ÉL no nos podría haber dicho que nosotros haríamos las obras que ÉL hizo!  Mas Jesús claramente dijo, "De cierto, de cierto os digo:  El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también. . ."  (Juan 14:12). Sin embargo, si Jesús hizo estas obras como un hombre ungido por el Espíritu Santo, entonces ciertamente !los creyentes pueden hacer lo mismo!  bajo la inspiración y la unción del Espíritu Santo. 
 
 Mientras la tormenta soplaba sobre la mar, Jesús dormía.  A ÉL no le molestaba la tormenta.  Mientras leones hambrientos andaban alrededor de Daniel, él se acostó y durmió enfrente de aquel peligro.  A través de la Biblia, vemos casos donde el don de fe obró para individuos enfrentados a grandes peligros.  Ellos poseían una tranquilidad que era sobrenatural; y por esa fe sobrenatural recibieron un milagro. 

 
El Don de Fe Para  
el Sustento Sobrenatural 
 
1 REYES 17: 2-6 
2 Y vino a él palabra de Jehová, diciendo: 
3 Apártate de aquí, y vuélvete al oriente, y escóndete en el arroyo de Querit, que está frente al Jordán. 
4 Beberás del arroyo; y yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer. 
5 Y él fue e hizo conforme a la palabra de Jehová; pues se fue y vivió junto al arroyo de Querit, que está frente al Jordán. 
6 Y los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne por la tarde; y bebía del arroyo. 
 
 Aquí vemos una ocasión donde el don de fe fue usado para el sustento sobrenatural en tiempo de hambruna.  La fe de Elías tenía que haber sido dada sobrenaturalmente por Dios, ya que era mas allá del razonamiento humano el esperar que cuervos alimentaran a un hombre.  Sin embargo, los cuervos trajeron alimentos a Elías por la mañana y por la tarde.  Y por esa fe sobrenatural, Elías recibió pasivamente un milagro. 
 
 
El Don de Fe Para  
la Resurrección  de los Muertos 
 
 Como hemos mencionado anteriormente, los dones del Espíritu a menudo operan unidos.  En el caso de la resurrección de los muertos, tres dones operan juntamente - el don de fe, el hacer milagros, y los dones de sanidades.  Esta es una razón por la cual no vemos a mucha gente resucitar de los muertos.  Algunos cristianos pueden tener uno o mas de esos dones en operación en sus vidas, pero no muchos los tienen todos en operación. 
 
 Primero que nada, en la resurrección de los muertos se necesita una fe sobrenatural - el don de fe - para llamar de vuelta al espíritu de la persona cuando ha salido del cuerpo.  Se requiere el hacer milagros para resucitar a la persona, y los dones de sanidades; de otro modo, si la persona no es sanada, se moriría inmediatamente otra vez.  Por lo tanto, los tres dones de poder se encuentran en manifestación cuando alguien es resucitado de los muertos. 
 
 De acuerdo con Albert Hibbert, unas catorce personas fueron resucitadas de los muertos durante el ministerio de Smith Wigglesworth. 
 
 El primer caso ocurrió mientras Wigglesworth aun estaba trabajando como plomero. (El ya había recibido el bautismo del Espíritu Santo entonces, pero aun no había entrado en el ministerio activo.) 
 
 Una noche fue llamado a la casa de una joven mujer que se estaba muriendo de tuberculosis.  Wigglesworth empezó a orar por ella a la 1 en punto.  A las 3:30 de la madrugada se murió. 
 
 "Fue una ocasión en la que yo no iba a recibir un 'no,' y Dios dijo 'si,'" recordó Wigglesworth.  La cara de Jesús apareció en la ventana de la habitación donde Wigglesworth estaba orando.  El color volvió a la cara de la muchacha.  Ella se dio la vuelta, se durmió, y mas tarde se despertó totalmente curada. 
 
 Otro caso tuvo que ver con un vecino que se había muerto justamente antes de que Wigglesworth llegara a la casa de este hombre.  La señora Wigglesworth ya estaba allí.  Al empezar Wigglesworth a orar por el hombre muerto, la señora Wigglesworth sacudió a su marido, suplicando, "!No, Papá!  No ves que está muerto?"  Pero Wigglesworth continuó orando. 
 
 "Llegué tan lejos como pude con mi propia fe. . ." dijo Wigglesworth, "y luego Dios se agarró de mí. Oh, fue de tal manera que se agarró de mí que podía creer por cualquier cosa. La fe del Señor Jesús se asió de mí y una paz sólida vino a mi corazón."  !El hombre volvió a vivir! 
 
 Un tercer caso que Wigglesworth contó, fue el de una mujer que se murió inmediatamente después de que Wigglesworth y otro hombre oraran por ella.  "Podrías pensar que lo que hice fue absurdo," dijo Wigglesworth, "pero me acerqué a la cama y la saqué de ella. La cargué al otro lado de la habitación, la puse en pie en contra de la pared y la sostuve". 
 
 Wigglesworth ordenó al cadáver, "!En el Nombre de Jesús, reprendo esta muerte!"  El cuerpo de la mujer empezó a temblar. "En el Nombre de Jesús, te mando que andes!" dijo él y la mujer anduvo. !Ella fue restaurada a la vida! 
 
 Esto está por encima de la fe ordinaria de cualquiera.  Con la fe ordinaria podríamos sacar a una persona muerta de la cama como Wigglesworth hizo, y decirle al cadáver que camine.  Pero con la fe ordinaria no creo que el cadáver fuera a caminar.  Se requiere una manifestación sobrenatural del poder de Dios para recibir un milagro como este. 
 
 Muchas veces si tomamos un paso de fe - fe ordinaria - la fe que todo creyente tiene, cuando llegamos al final de nuestra propia fe, esta fe sobrenatural tomará posesión.  La razón por la que esto no le ha sucedido a mucha gente es porque no han usado la fe que ya tienen. 
 
 
El Don de Fe Para Echar Fuera a 
Espíritus Inmundos 
 
 El don de fe puede ser usado en ocasiones, para echar fuera espíritus inmundos de aquellos cuyos cuerpos han sido corrompidos por ellos. Aquí también, más de un don debe estar en operación. El don de discernimiento de espíritus y/o la palabra de conocimientos serán manifestados además del don de fe.  Si uno no discierne o "ve" al espíritu, a menudo el espíritu es revelado a través de la palabra de conocimiento. Pero el don de fe aún debe ser ejercitado para echar fuera el espíritu inmundo.  Desde luego, sabemos por Marcos 16:17 que la fe general también es eficaz para echar fuera espíritus inmundos. 
 
 
El Don de Fe Para  
Ministrar el Espíritu Santo 
 
GALATAS 3:5 
5  Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hece maravillas entre vosotros,  lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe? 
 
 Este don de fe se pone en acción al imponer las manos para que la gente sea llena del Espíritu Santo. 
 
 Cualquier creyente puede imponer las manos sobre la gente en fe general, y apropiarse de las promesas de Dios y creer en Dios. Pero hay una diferencia entre el creer en Dios con la fe general y apropiarse de Sus promesas, y aquella manifestación sobrenatural que es transmitida de un individuo a otro a través del don de fe especial. 
 
 Ahora bien, es posible, en la fe general, el imponer las manos en una persona para sanidad o para cualquier otra bendición; y aunque nada se manifieste visiblemente si es recibida, es con todo una demostración del poder de Dios. 
 
 Sin embargo, si una persona impone las manos sobre otra y se ministra a través de ellos sanidad, o la llenura del Espíritu Santo por una manifestación sobrenatural, entonces eso es el don de fe especial en operación. 
 
 Así que Dios obra de ambos modos.  Por nuestra fe general apropiándose de las promesas de Dios y recibiendo Su poder así; y, por otra parte, por una manifestación sobrenatural de Dios ministrada de una persona a otra - lo cual es el don de fe en operación. 
 
Texto Para Memorizar: 
"Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría. . . a otro, fe por el mismo espíritu. . ." (1 Cor.12:8,9). 
 
LA LECCION EN ACCION: "Pero sed hacedores de la Palabra, y no tan solamente oidores..." (Santiago 1:22). 

domingo, 14 de noviembre de 2021

Acerca de los Dones Espirituales - Kenneth Hagin - Lección 20


Lección 20 
El Don de Fe  (Parte 1) 
 
Textos Bíblicos: Efesios 2:8; Romanos 12:3; Gálatas 5:22,23; 1 Corintios 12:9 
 
Verdad Central: Aquellos que poseen el don de fe creen a Dios de tal manera que El honra su palabra como la Suya propia, y El maliciosamente la lleva a suceder. 
  
 Habiendo cubierto los tres dones de revelación - la palabra de sabiduría, la palabra de conocimiento y el discernimiento de espíritus - en lecciones anteriores, iremos ahora a los tres dones de poder. 
 
 Los dones de poder - aquellos que hacen algo - son: el don de fe, el hacer milagros, y los dones de sanidades.  En esta lección trataremos con el primero de estos: el don de fe, o la fe especial.  (Leer Primera de Corintos 12:4-12) 
 
 Permítanme enfatizar que el don de fe, al igual que los otros dones del Espíritu, es sobrenatural; no es natural.  Algunos  dicen que algunos de los dones del Espíritu son naturales y otros sobrenaturales.  Sin embargo, si uno es sobrenatural, entonces todos son sobrenaturales.  !Yo creo que cada uno de los dones es una manifestación sobrenatural del Espíritu Santo! (Ver Primera de Corintios 12:11) 

El don de fe es el mayor de los tres dones de poder. 

Es un don del Espíritu para el creyente para que pueda recibir milagros. El hacer milagros es un don del Espíritu dado al creyente para que pueda hacer milagros.  Un don recibe, y el otro don hace algo. Un don es pasivo; recibe.  El otro don es activo; obra.  Note que la Escritura dice, "A otro, el HACER milagros. . ."  (1Cor. 12:10).  Cuando uno obra un milagro, eso es "hacer" un milagro. Pero cuando uno recibe un milagro, no lo "hace" y ese es el don de fe en operación. 
 
 Y también debemos recordar, que estos dones de poder están asociados muy estrechamente, tal y como los dones de revelación están estrechamente asociados, y los dones de expresión (profecía, diversas clases de lenguas, e interpretación de lenguas)  están estrechamente asociados.  De hecho, la Biblia nos dice claramente en Primera de Corintios que las lenguas con interpretación son equivalentes a la profecía.  Nosotros diferenciamos entres estos dones y los registramos separadamente con el fin de poder definirlos mejor. 
 
 Además, también hallamos que la fe, como la oración, a menudo se confunde en las mentes de algunos. Tenemos la tendencia de poner todas las clases de fe en un mismo saco, mezclarlas, y sacudirlas todas juntas.  Pero debemos diferenciar entre ellas. 
 
 Así, aprendemos que hay cuatro clases diferentes de fe: 
 
1. Fe para salvación, la cual nos dirige a la salvación. 
 
2. Fe general, la cual posee todo creyente. 
 
3. El fruto de fe - o fidelidad - el fruto del espíritu humano recreado, que viene después de la salvación. 
 
4. El don de fe - o fe especial - una manifestación sobrenatural del Espíritu Santo, la cual es impartida después del bautismo del Espíritu Santo como el Espíritu quiere. 
 
 Y como alguien dijo en cierta ocasión, a veces el mejor modo de averiguar lo que algo es, es averiguar lo que algo no es. 
 
 
Fe Para Salvación 
 
EFESIOS 2:8 
8  Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. 
 
 La fe por medio de la cual somos salvos es un don de Dios.  Nos es impartida a través de la Palabra:  "Así que la fe es por el oír, y el oír por la palabra de Dios" (Romanos 10:17).  Sin embargo, la clase de fe con la que trataremos en esta lección -el don de fe, o la fe especial  es diferente de la fe para salvación. 
 
 
Fe General 

ROMANOS 12:3 
3  . . . la medida de fe que Dios repartió a cada uno. 
 
 Hay un tipo de fe - yo lo llamo fe general - que todos los creyentes poseen. Esta fe general puede aumentarse a medida que los cristianos se alimentan de la Palabra de Dios y la ejercitan en la arena de la vida.  Todos podemos tener esta siempre creciente fe general.  El don de fe, sin embargo, es uno de los nueve dones del Espíritu Santo, dados así como el Espíritu quiere.   
 
 Además, la fe general es la fe por la cual ordinariamente recibimos respuestas a la oración.  Por ejemplo, recibimos el bautismo del Espíritu Santo por fe; y recibimos respuestas a la oración por fe, ya que Jesús dijo, "Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, CREED que lo RECIBIREIS, y os VENDRA" (Marcos 11:24). 
 
 Muchos de nosotros recibimos respuestas a la oración de fe - fe general - incluso antes de recibir el bautismo del Espíritu Santo. Estas respuestas vinieron porque creímos a Dios por la fe, pero eso no es lo mismo que el don de fe en operación. 
 
 De hecho, si el don de fe tuviera que estar en operación para poder recibir una respuesta a la oración, para recibir sanidad para el cuerpo, o para tener una necesidad material suplida, entonces nunca podríamos obtener respuestas a las oraciones hasta después de haber recibido el bautismo del Espíritu Santo, porque es entonces cuando esta clase de fe - el don de fe especial - es recibido.  Pero incluso entonces, es solamente así como el Espíritu quiere. 
 
 Sin embargo, sabemos que muchos de nosotros recibimos respuestas a la oración por la fe - la fe general - antes de haber recibido el bautismo del Espíritu Santo.  Muchos de nosotros, por ejemplo, fuimos sanados basados en la fe en la Palabra de Dios antes de recibir el bautismo del Espíritu Santo.  Ejercitamos la fe especial para recibir estas respuestas a la oración. 
 
 Y siguiendo esta misma línea de razonamiento, si se requiriera el don de fe - la fe especial - para recibir respuestas a la oración, entonces no todos - incluso aquellos llenos del Espíritu - podrían estar seguros de recibir sus oraciones contestadas. Por qué? Porque no a todo creyente lleno del Espíritu le es prometido este don de fe especial.  Las Escrituras dicen, "Porque a ESTE es dada. . .  palabra de ciencia. . . ; a OTRO FE por el mismo Espíritu. . ." (1 Cor. 12:8,9) 
 
 Con respecto a este don de fe, Pablo resume al final del capítulo,  "¿. . .  hacen TODOS milagros?" (v. 29)  No. "¿Tienen TODOS dones de sanidades?" (v.30).  La respuesta es no.  Entonces podríamos añadir, "¿tienen TODOS este DON DE FE?"  La respuesta es nuevamente no. 
 
 Así que podemos ver que el don de fe no es lo mismo que la fe general la cual todo creyente tiene; ya que si tuviéramos que contar con el don de fe especial para recibir respuesta a nuestras oraciones, entonces no todos podrían recibir respuestas a la oración. 
 
 
El Fruto de Fe 
 
GALATAS 5: 22,23 
22  Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 
23  mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. 
 
 El fruto de fe también es diferente del don de fe.  Leemos acerca del fruto del Espíritu (uno de los cuáles es la fe) en Gálatas 5:22,23, citado anteriormente.  En el griego original, sin embargo, este fruto de fe no es llamado fe, sino "fidelidad." 
 
 Mientras que el fruto del espíritu es para el desarrollo del carácter del creyente, los dones del Espíritu son para producir poder en la vida del creyente. 
 
 El fruto es algo que crece.  La fe - o fidelidad - es un fruto que crece en la vida de un cristiano para establecerle en carácter espiritual.  Pero el don de fe especial es un don dado por el Espíritu de Dios, como el Espíritu quiere. 
 
 En cuanto al don de fe, la traducción de Weymouth dice, ". . .  a un tercer hombre, por el mismo Espíritu, fe especial"  (1 Cor. 12:9). 
 
 He oído a gente decir, "Bueno, si Dios me da fe, la tendré, y si no, no la tendré."  Leen la escritura, ". . .  a otro (es dado) fe. . . " y piensan que ese es el modo de obtener "fe."  Sin embargo, la fe a la que se refiere esta escritura es el don de fe, o fe especial. 
 
 
El Don de Fe 
 
1 CORINTIOS 12:9 
9  A otro fe por el mismo Espíritu. . .  
 
 Así que vemos que el don de fe no es impartido a todos, sino solamente como el Espíritu de Dios quiere.  También, es una manifestación sobrenatural del Espíritu Santo el recibir un milagro.  Por el don de fe no hace un milagro, sino que pasivamente recibe un milagro. 
 
 El don de fe se distingue de las otras clases de fe en que con esta fe especial hay una manifestación de la evidencia de lo sobrenatural. Uno puede sobrenaturalmente, y en contra de todas imposibilidades, creer en Dios por un milagro. 
 
 De los tres dones de poder - el don de fe, el hacer milagros, y los dones de sanidades - el de fe es el mayor. 
 
 Y también hemos visto que el don de fe, o la fe especial, es separada y distinta de la fe para salvación la cual le dirige a uno a la salvación, la fe general que todo creyente tiene, y el fruto de fe, el cual desarrolla en uno el carácter cristiano. 
 
 Veremos en el próximo capítulo, que por el don de fe a uno le es dada la habilidad sobrenatural para recibir un milagro de Dios; sea para protección sobrenatural, para sustento sobrenatural, para echar fuera espíritus inmundos, para resucitar de los muertos, o para conferir manifestaciones sobrenaturales tales como en la imposición de manos para recibir el Espíritu Santo, o declaraciones de bendiciones. 
 
Texto Para Memorizar: 
"Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría. . . A otro, fe por el mismo Espíritu. ." (1 Cor. 12:8,9). 

LA LECCION EN ACCION: "Pero sed hacedores de la Palabra, y no tan solamente oidores..." (Santiago 1:22). 

jueves, 11 de noviembre de 2021

Acerca de los Dones Espirituales - Kenneth Hagin - Lección 19


Lección  19 
El Don del Discernimiento de Espíritus 
 
Textos Bíblicos: Éxodo 33:20-23; Hechos 16:16-18 
Verdad Central: El discernimiento de espíritus da una percepción clara dentro del mundo espiritual 
 
 
 Como repaso, los nueve dones del Espíritu pueden ser divididos en tres categorías: tres dones que revelan algo, tres dones que hacen algo, y tres dones que dicen algo. 
 
 Los tres dones de revelación - dones que revelan algo - son la palabra de sabiduría, la palabra de ciencia y el discernimiento de espíritus. 

 Los tres dones de poder, como son a menudo llamados - dones que hacen algo - son el don de fe, el hacer milagros, y los dones de sanidades. 
 
 Los tres dones inspiracionales, o dones vocales - dones que dicen algo - son el don de profecía, diversos géneros de lenguas, y la interpretación de lenguas. 
 
 A menudo estos dones operan juntos, como en el caso de las lenguas y la interpretación.  Pero aquí los dividimos con el propósito de distinguirlos y estudiarlos. 
 
 Nuestras lecciones anteriores han tratado con dos de los tres dones que revelan algo: la palabra de sabiduría y la palabra de conocimiento.  En esta lección cubriremos el tercer don de revelación: el discernimiento de espíritus. 
 
 El mas importante de los tres dones de revelación, desde luego, es la palabra de sabiduría.  Enumerados en su orden de importancia son:  (1) la palabra de sabiduría, (2) la palabra de ciencia, y (3) el discernimiento de espíritus. 
 
 Todo lo que  está dentro del campo del conocimiento - hechos, sucesos, propósito, motivo, origen, destino; humano, divino o satánico; natural o sobrenatural; pasado, presente, o futuro - se encuentra dentro del campo focal de estos tres dones.  Estos incluyen en su esfera comprensiva todo lo que Dios sabe.  Y no hay nada que Dios sepa que no le pueda ser dado a conocer al hombre a medida que el Espíritu quiera a través de la agencia de uno o más de estos dones. 
 
 La palabra de sabiduría nos da una revelación de la mente y propósito de Dios.  Podemos entender por qué este don ocupa el primer lugar, ya que es mas importante el tener una revelación de la mente y el propósito de Dios que cualquier otra cosa.  La palabra de sabiduría trata con el futuro. 
 
 La palabra de conocimiento nos da una revelación de algo en el presente, o el pasado. 
 
 El discernimiento de espíritus nos da una percepción clara dentro del mundo espiritual.  En realidad tiene un campo mas limitado que los otros dos dones de revelación, porque su revelación está limitada a una sola clase de objetos - los espíritus.  Las revelaciones que la Palabra de sabiduría y la palabra de conocimiento traen son mas amplias y tienen que ver con personas, lugares, y cosas, mientras que el discernimiento de espíritus da percepción clara sólo dentro del reino de los espíritus. 
 
 Permítanme decir aquí que no se trata del discernimiento de demonios," ni del discernimiento de espíritus inmundos."  El decir que el discernimiento de espíritus tiene que ver solamente con demonios es un extravío.  Es una clara percepción sobrenatural dentro del reino espiritual de los espíritus buenos y malos.  El discernimiento de espíritus inmundos esta incluido, pero mucha gente piensa que el discernimiento de espíritus inmundos es todo a lo que este don se refiere, y así han sido engañados. 
 
 
El Discernimiento de la  
Similitud de Dios 
 
Dios le permitió a Moisés que viera dentro del ámbito de los espíritus.  El le dijo a Moisés, "No puedes mirar mi rostro, pero te voy a esconder en la hendidura de la peña y pondré mi mano sobre tu rostro; voy a pasar y te dejaré que veas mis espaldas." 
 
EXODO 33:20-23 
20 Dijo más:  No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá. 
21 Y dijo aún Jehová:  He aquí un lugar junto a mí, y tu estarás sobre la peña; 
22 y cuando pase mi gloria, yo te pondré en una hendidura de la peña, y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado. 
23 Después apartaré mi mano, y verás mis espaldas; mas no se verá mi rostro. 
 
 Este es un ejemplo de Moisés viendo en el reino espiritual.  Fue capaz de ver la similitud (o la semejanza) de Dios. 
 
 A través de toda la Palabra de Dios encontramos a quienes en visiones han podido ver la similitud de Dios.  No vieron a Dios; vieron la semejanza de Dios.  Al ser El revelado, estaban viendo dentro del mundo espiritual.  Por ejemplo, Isaías dijo, "En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime. . . " (Isaías 6:1). Esto fue una manifestación del discernimiento de espíritus. 
 
 
El Discernimiento del  
Cristo Resucitado 
 
 A través del discernimiento de espíritus, o el ver dentro del reino espiritual, !uno puede incluso discernir al Cristo resucitado!  Nadie le ha visto en realidad, físicamente desde Su ascensión y Su sentarse en lo alto.  El está sentado a la diestra del Padre, donde está "viviendo siempre para interceder" por nosotros (Heb. 7:25).  Pero a través de este don sobrenatural del discernimiento de espíritus, Algunos  en ocasiones han podido ver dentro del reino espiritual y ver a Jesús. 
 
 
El Discernimiento del  
Espíritu Santo 
 
 Juan, en su visión en la isla de Patmos, vio al Espíritu Santo como siete espíritus delante del trono de Dios.  Esto simplemente significaba que Juan estaba viendo dentro del reino espiritual y viendo siete aspectos del Espíritu de Dios. 
 
 Tal clase de visiones son una manifestación del don del discernimiento de espíritus.  Una visión puede traer consigo una palabra de sabiduría y/o una palabra de conocimiento. Pero la visión misma es el don del discernimiento de espíritus en operación ya que tal persona está en ese momento viendo dentro del mundo espiritual.  El "discernir" significa "ver", así que una persona está discerniendo o viendo dentro del reino de los espíritus.  Y en el mundo del espíritu hay tanto espíritus divinos como espíritus inmundos. 
 
El discernir los espíritus también significa discernir querubines, serafines, arcángeles, el ejército de ángeles, o el discernir a Satanás y a sus legiones.  También se refiere al discernimiento del espíritu humano, con sus tendencias buenas o malas. 
 
 
El Discernimiento de Espíritus 
 
 El don del discernimiento de espíritus también revela la clase de espíritu que está detrás de una manifestación sobrenatural - sea bueno o malo.  Un ejemplo de esto lo encontramos en el ministerio del apóstol Pablo. 
 
HECHOS 16:16-18 
16 Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando. 
17 Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación. 
18 Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo AL ESPIRITU:  Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella.  Y salió en aquella misma hora. 
 
 Por el discernimiento de espíritus, Pablo supo que esta muchacha que estaba siguiendo a su grupo a través de las calles de Filipo tenía un espíritu de adivinación.  Cuando el don del discernimiento de espíritus estuvo en operación, Pablo se volvió a ella y le habló directamente al espíritu, ordenándole que saliera de ella.  Note que Pablo trató con el espíritu involucrado: no con la persona. (Y después de su liberación, la muchacha ya no podía hacer mas adivinaciones: !Aquel espíritu de adivinación había salido de ella!) 
 
 Las manifestaciones sobrenaturales en el reino en el que vivimos se originan en una de dos fuentes: Dios o el diablo.  Muchas cosas que nos parecen milagrosas a nosotros realmente no vienen de Dios.  No debemos olvidar que Satanás también es un ser sobrenatural.  Muy a menudo la gente está lista a seguir cualquier cosa, ¡sea o no sea respaldada por las Escrituras! 
 
 Podemos identificar correctamente una manifestación genuina del Espíritu de Dios, si el discernimiento de espíritus está en operación.  A través de este don, podemos saber qué espíritu está detrás de esa operación.  Por otra parte, podemos identificar correctamente la fuente de la manifestación incluso sin tener el discernimiento de espíritus en operación en nuestra vida.  Cómo puede ser esto posible?  Porque si conocemos la Palabra de Dios y estamos andando en el Espíritu, tendremos un testimonio interior que nos guiará y distinguiremos lo verdadero de lo falso. 
 
 Romanos 8:14 nos dice: "Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios éstos son hijos de Dios."  Este versículo implica que todos los hijos de Dios pueden ser guiados por el Espíritu.  Pero las Escrituras ciertamente no implican que todos los hijos de Dios tendrían el don del discernimiento de espíritus.  Primera de Corintios 12:8-10 dice: "Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro palabra de ciencia. . .  a otro, discernimiento de espíritus. . ."  Esto no declara o incluso implica que todos tendrían estos dones, pero sí implica que todo creyente puede ser guiado por el Espíritu. Necesitamos distinguir la diferencia entre los dos:  Algunas cosas nos son reveladas por el testimonio interior, y otras cosas nos son reveladas por el discernimiento de espíritus. 


"Discernir"  No Leer La Mente 
 
 Alguien ha dicho que el mejor modo de averiguar lo que algo es, es averiguar lo que no es.  Así que miremos algunas de las cosas que el discernimiento de espíritus no es. 
 
 Primero, el discernimiento de espíritus no es "discernimiento." Hay personas que dicen: "Tengo el don del discernimiento."  En realidad, no hay tal don mencionado en la Biblia.  La Biblia llama este don el discernimiento de espíritus.  Muchas veces lo que la gente llama "el don del discernimiento" es en realidad el don de la palabra de ciencia en operación.  La gente sabe cosas por el Espíritu de Dios y equivocadamente llaman a ese don "discernimiento". 
 
 El discernimiento de espíritus no es una clase de "lectura mental" espiritual.  Ni es tampoco una percepción psicológica, penetración mental, o el poder de discernir las faltas en otros; porque he notado que este encontrar faltas, lo poseen !no solo los creyentes sino también no creyentes!  Ni siquiera tienes que ser convertido para recibir este "don."  Sin embargo, este "don" está prohibido en las Escrituras: "No juzguéis, para que no seáis juzgados" (Mateo 7:1). 
 
 Un propósito del bautismo del Espíritu Santo es el destruir esa actitud crítica y reemplazarla con el dulce don de la apacible clemencia.  El don del discernimiento de espíritus no es un don de encontrar faltas.  Si aquellos que piensan que tiene ese don, lo usaran para consigo mismos durante unos cuantos minutos, ya no lo volverían a usar jamás.  El don del discernimiento de espíritus no es el discernir del carácter o de faltas.  No es el discernimiento de espíritus. 
 
 El cristiano debería andar en amor, ya que el amor cubre multitud de pecados.  Pablo dijo, "Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo" (Efesios 4:32). 
 
 El Noteble maestro bíblico inglés, Howard Carter, escribió en Questions and Answers on Spiritual Gifts (Preguntas y Respuestas sobre los dones Espirituales), "La palabra de conocimiento da una revelación de cualquier cosa que pueda ser clasificada como existente o que ha existido, así que el hecho de que un espíritu posea a un cuerpo podría ser revelado por este don, pero aquel que recibe esa información no tendría ninguna visión de dicho espíritu, no lo "discerniría."  Por el discernimiento de espíritus vemos mas allá de la esfera para la cual hemos sido creados, ya que somos seres naturales.  Es simplemente por la revelación del Espíritu Santo que podemos percibir los seres que viven en el mundo del espíritu."  
 
Texto Para Memorizar: 
"Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho" (1 Corintios 12:7) 
 
LA LECCION EN ACCIÓN: "Pero sed hacedores de la Palabra, y no tan solamente oidores..." (Santiago 1:22). 

martes, 9 de noviembre de 2021

Acerca de los Dones Espirituales - Kenneth Hagin - Lección 18


Lección  18 
El Don de la Palabra de Sabiduría (Parte 2) 
 
Textos Bíblicos: Hechos 11:28-30; 21:10,11 
Verdad Central: Dios revela Su propósito y plan para el futuro a través de la palabra de sabiduría 

A veces lo que llamamos profecía no es el simple don de profecía de ninguna manera. Si lo que es dado tiene un elemento de revelación en ello, es en realidad una palabra de conocimiento. 
 
 No hay revelación en el simple don de profecía.  De acuerdo con Primera de Corintios 14:3, el don de profecía ". . .  habla a los hombres para EDIFICACION, EXHORTACION Y CONSOLACION."  Si una persona es usada solamente en el simple don de profecía - si no tiene manifestaciones de los otros dones en su ministerio -entonces sus profecías tratarán sólo con edificación, exhortación y consolación. 
 
 Los profetas del Antiguo Testamento, por otra parte, tenían que tener los dones del Espíritu Santo en operación en sus vidas para poder permanecer en el oficio del profeta, porque hacían predicciones en cuanto al futuro.  Y como hemos visto, el simple don de profecía no tiene predicción en él.  Por tanto, las predicciones de los profetas, aunque venían a través de profecía, eran en realidad palabras de sabiduría.  Por ejemplo, viajamos en automóvil pero no somos un automóvil.  Del mismo modo, a veces una palabra de sabiduría es transmitida por la profecía, pero en realidad no es una profecía.  Es una palabra de sabiduría. 
 

La Palabra de Sabiduría  
Puede Venir de 
Muchas Formas 
 
 La Palabra de Sabiduría, como la palabra de ciencia, puede ser dada por una voz audible, una visión, o un sueño.  También puede venir a través de lenguas e interpretación. 
 
 En el Antiguo Testamento, José recibió una palabra de sabiduría a través de un sueño que reveló el plan y el propósito de Dios para el futuro. 
 
 Moisés recibió la revelación de la Ley en una voz audible que Dios le dio. Esta ley concernía el propósito de Dios para Israel; por tanto, tenía que ser la palabra de sabiduría la que fue ejercida. 
 
 Esto también es verdad respecto de los profetas del Antiguo Testamento quienes profetizaban muchas cosas concernientes al futuro de Israel, el Nuevo Pacto, el Mesías venidero, e incluso acontecimientos aun no consumados. Lo transmitían a través de profecía, pero era en realidad una palabra de sabiduría lo que recibían. 
 
 A través del Antiguo Testamento al profetizar los profetas, la palabra de sabiduría y la palabra de ciencia fluían juntamente. En el Nuevo Testamento vemos lo mismo en operación. 
 
HECHOS 11:28-30 
28 Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu, que vendría una gran hambre en toda la tierra habitada; la cual sucedió en tiempo de Claudio. 
29 Entonces los discípulos, cada uno conforme a lo que tenía, determinaron enviar socorro a los hermanos que habitaban en Judea; 
30 lo cual en efecto hicieron, enviándolo a los ancianos por mano de Bernabé y de Saulo. 
 
Agabo profetizó que vendría sequía, y la gente le creyó porque era un hombre íntegro que tenía un ministerio comprobado.  (No podemos creer todo lo que dice cualquiera.  Debemos tener discernimiento para poder juzgar las cosas de acuerdo con la Palabra de Dios.)  Pero cuando Agabo profetizó acerca de la sequía, la gente inmediatamente empezó a prepararse para enviar socorro a las víctimas de la sequía. 
 
 Nuevamente leemos acerca del profeta Agabo en el capítulo veintiuno de los Hechos. Pablo y su compañía, incluyendo a Lucas, el escritor del libro de los Hechos, estaban en la casa de Felipe. 
 
 
HECHOS 21:10,11 
10 Y permaneciendo nosotros allí algunos días, descendió de Judea un profeta llamado Agabo. 
11 quien viniendo a vernos tomó el cinto de Pablo, y atándose los pies y las manos, dijo: Esto dice el Espíritu Santo:  Así atarán los judíos en Jerusalén al varón de quien es este cinto, y le entregarán en manos de los gentiles. 
 
 Note que algo fue revelado.  Cuando llega cualquier REVELACION, es siempre una palabra de sabiduría, una palabra de conocimiento o discernimiento de espíritus porque estos son los únicos tres dones de revelación.  Ningún otro es mencionado en la Biblia. La revelación con respecto a Pablo no era una palabra de conocimiento ya que trataba con el futuro. "Ciencia" (o conocimiento) abarca hechos pasados y presentes y acontecimientos que nos son dados a través del Espíritu Santo de Dios.  Una palabra de "sabiduría" es una revelación del futuro que nos es dada a través del Espíritu Santo; Dios en Su sabiduría divina lo sabe todo acerca del futuro. 
 
 Luego Lucas dijo, "Al oír esto, le rogamos nosotros y los de aquel lugar, que no subiese a Jerusalén.  Entonces Pablo respondió:  Qué hacéis llorando y quebrantándome el corazón? Porque yo estoy dispuesto no sólo a ser atado, mas aun a morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús" (vs. 12,13). 
 
 Después Lucas dijo, "Y como no le pudimos persuadir, desistimos, diciendo: Hágase la voluntad del Señor." Esta era una revelación de la voluntad de Dios, la cual iba a suceder en el futuro; por tanto, era una palabra de sabiduría.  Y llegó a suceder. 
 
La Palabra de Sabiduría 
Puede ser Condicional 
 
 Hay algunas ocasiones en el Antiguo Testamento donde el profeta recibió una palabra de Dios que no llegó a suceder.  Algunas cosas son condicionales.  En el caso del rey Ezequías, Dios le dijo a Isaías que le diera una palabra de sabiduría concerniente al futuro - al plan y el propósito de Dios bajo las condiciones presentes.  Isaías le dijo a Ezequías, ". . .  Ordena tu casa, porque morirás, y no vivirás."  (2 Reyes 20:1). 
 
 Isaías entregó el mensaje y empezó a salir del palacio.  Ezequías volvió su rostro a la pared, se arrepintió de su iniquidad, lloró y oró a Dios, y le recordó a Dios que había caminado con El y había guardado Sus mandamientos en tiempos pasados. 
 
La palabra del Señor vino a Isaías incluso antes de que saliese de la mitad del patio, instruyéndole a que volviese y le diera a Ezequías otra palabra de sabiduría. (Era una palabra de sabiduría porque concernía al futuro.)  "Dile que añadiré a sus días quince años,"  dijo Dios. 
 
 Dios también habló al profeta Jonás y le dio una palabra de sabiduría que Nínive iba a ser destruida.  Era una palabra de sabiduría porque concernía el plan y el propósito de Dios para el futuro. 
 
 A Jonás no le importaba si Nínive era destruida o no!  El no quería ir a prevenir a los enemigos de Israel.  Dios trató con el, sin embargo, hasta que fue obediente de ir y predicar a la gente de Nínive, avisándoles del juicio venidero inminente si no se volvían a Dios.  Se arrepintieron y el juicio no cayó sobre ellos en aquella generación (aunque eventualmente cayó). 
 
 
La Palabra de Sabiduría  
Usada Para Apartar a Aquellos  
Con un Ministerio Especial 
 
 El don de la palabra de sabiduría es también usado para revelar el plan de Dios a aquellos que El quiere usar en el ministerio. Vimos un ejemplo de esto en nuestra última lección.  Dios envió a Ananías a orar por Saulo, diciéndole,  ". . . instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel. . ."  (Hechos 9:15). 
 
 
La Palabra de Sabiduría  Usada Para Asegurar   
la Protección de Dios 
 
 La palabra de sabiduría también es dada para asegurar la liberación venidera en tiempo de calamidad.  Cuando Pablo estaba a bordo de un barco en ruta a Roma para apelar ante el Cesar, una tormenta violenta se levantó.  Pablo había recibido una palabra de sabiduría para sus compañeros pasajeros incluso antes de que partieran.  El había dicho, ". . . veo que la navegación va a ser con perjuicio y mucha pérdida. . ." (Hechos 27:10).  Pero como el viento del sur soplaba suavemente, no hicieron caso de la advertencia de Pablo y zarparon. 
 
 Si hubieran escuchado a Pablo, no habrían perdido la nave y todo su cargamento.  Sin embargo, por no hacer caso a su advertencia, tuvieron que echarlo todo al mar.  Finalmente, toda esperanza estaba perdida.  Pero en medio de tal calamidad, Pablo avanzó. El había oído del Cielo! 
 
 Pablo dijo,  "Porque esta noche ha estado conmigo el ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo, diciendo: Pablo, no temas; . . .  Dios te ha concedido todos los que navegan contigo" (Hechos 27:23,24).  Pablo dijo, "La nave se hundirá y será perdida. Escuchad lo que os estoy diciendo, porque tendréis que quedaros en la nave."  Estaban a punto de dejarla, pero todos se quedaron, y no se perdió ningún hombre. 
 
Cuán desesperadamente necesitamos tales manifestaciones sobrenaturales hoy en día!   Gracias a Dios, nosotros podemos oír y oímos del cielo a través de la manifestación de los dones del Espíritu! 
 
Texto Para Memorizar:  
". . . Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; . . ."  (1 Cor. 12:28) 

 
LA LECCION EN ACCION: 
"Pero sed hacedores de la Palabra, y no tan solamente oidores..." (Santiago 1:22). 

viernes, 5 de noviembre de 2021

Acerca de los Dones Espirituales - Kenneth Hagin - Lección 17


Lección  17 
El Don de la Palabra de Sabiduría 
 
Textos Bíblicos: Hechos 9:10-16 
Verdad Central: La Palabra de sabiduría es una revelación sobrenatural por el Espíritu de Dios con respecto al propósito divino en la mente y la voluntad de Dios. 
 
 Al estudiar los nueve dones del Espíritu, las Escrituras declaran claramente que todas estas cosas las hace ". . .  uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere" (1 Cor. 12:11). 
 
 Como Cuerpo de Cristo, hemos de desear que los dones del Espíritu se manifiesten entre nosotros y luego dejarlo en las manos del Espíritu Santo para que use a los que él quiera. 
 
 El Espíritu Santo no usará a todos del mismo modo.  El claramente dice que reparte a cada uno en particular como El quiere.  Por tanto, debemos permanecer abiertos a El y dejar que Su voluntad sea hecha, incluso en la distribución y manifestación de los dones espirituales.  Nos meteremos en un lío si queremos hacer algo de esto nosotros mismos. 
 
 No todos tendrán todos los dones del Espíritu en manifestación, porque la Biblia dice,  "Porque a ESTE es dada por el mismo Espíritu palabra de sabiduría; a OTRO, palabra de ciencia según el mismo Espíritu"  (1 Cor. 12:8).  Es bastante claro, entonces, que todos los dones no son dados igualmente a cada uno.  Como Cuerpo de Cristo, deseemos estas manifestaciones y permitamos al Espíritu Santo que se manifieste a Sí mismo en medio nuestro como El quiera. . .  
 
 En cuanto a esta Escritura,  ". . . a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu. . .", la gente a veces llama estas manifestaciones el don de sabiduría y el don de ciencia.  Sin embargo, eso no es correcto.  Debemos llamarlos como la Biblia los llama o nos confundiremos. Si llamaras a un perro, gato, confundirías a la gente.  Esta Escritura no está hablando acerca de sabiduría o ciencia en el sentido general.  Está hablando simplemente acerca de lo que dice - la palabra de sabiduría y la palabra de conocimiento. 
 
 Dios tiene toda sabiduría y toda ciencia.  El lo sabe todo, pero nunca revela a nadie todo lo que sabe.  El simplemente les da una palabra de lo que sabe.  Una palabra es una parte fragmentaria de la frase completa.  Y así es con la sabiduría.  No es el don de sabiduría, es el don de la palabra de sabiduría que Dios revela al hombre - sólo la palabra, o parte, que El quiere que sepa. 
 
 Por ejemplo, si necesitas consejo legal, llamas a un abogado.  Pero el abogado no te dará toda la sabiduría legal que tiene, ya que tu no la necesitas toda; sólo te dará una parte - una palabra - de la sabiduría legal, y eso es en realidad todo lo que necesitas. 
 
 La palabra de conocimiento es una revelación sobrenatural dada por el Espíritu de Dios con respecto a ciertos hechos en la mente de Dios, relacionados con la gente, lugares, o cosas. 
 
 La palabra de sabiduría es una revelación sobrenatural por el Espíritu de Dios con respecto al propósito divino en la mente y voluntad de Dios.  La diferencia entre estos dos dones - la palabra de sabiduría y la palabra de conocimiento - es que la revelación que trae la palabra de conocimiento es siempre conocimiento presente, o es conocimiento de algo que siempre sucedió en el pasado; la palabra de sabiduría, por otra parte, siempre habla del futuro.  
 
 
La Palabra de Sabiduría y  la Palabra de Conocimiento  A Menudo operan Juntas 
 
 Al enseñar acerca de ellos, generalmente dividimos estos dos dones y tratamos con ellos por separado; sin embargo, con frecuencia operan juntos. 
 
 Por ejemplo, como señalamos en la Lección 15, cuando el Señor habló a Juan en la Isla de Patmos, fue en forma de visión.  Jesús apareció a Juan y le contó acerca de la condición de las siete iglesias en Asia Menor en aquellos tiempos.  El entendimiento sobre la condición presente de estas siete iglesias era una manifestación de la palabra de conocimiento. 
 
 Luego el Señor continuó dándole a Juan una palabra de sabiduría. Jesús les dio instrucciones a cada iglesia con respecto a lo que debían hacer en el futuro de acuerdo con Su plan y propósito para cada una. 
 
 Vemos otro ejemplo de estos dos dones operando conjuntamente en el caso del discípulo laico, Ananías. 
 
HECHOS 9:10-16 
10 Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión:  
Ananías.  Y el respondió:  Heme aquí, Señor. 
11 Y el Señor le dijo:  Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora, 
12 y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista. 
13 Entonces Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén; 
14 y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre 
15 El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel; 
16 porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre. 
 
 En este pasaje vemos ambos dones, la palabra de conocimiento y la palabra de sabiduría en operación.  El Señor le dijo a Ananías dónde debía ir para encontrar a Saulo, y que Saulo había estado orando y había visto una visión.  El Señor incluso le dijo a Ananías la misma calle, la misma casa, y la persona a la que debía acudir. Todos estos eran hechos presentes. El Espíritu Santo también le reveló a Ananías que en la visión de Saulo, Saulo había visto a un hombre llamado Ananías entrar y poner las manos encima de él para que recibiera la vista.  Esto, también, era una revelación, dada a través de una visión, a Ananías con respecto a hechos presentes acerca de Saulo.  Por tanto, esto era la palabra de conocimiento en operación. 
 
 Pero una revelación mas amplia fue dada también a Ananías.  Esta otra revelación era una palabra de sabiduría porque revelaba el plan y el propósito de Dios, como leemos en el versículo 15:  "El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel.
 
 Dando aún una mayor revelación, el Señor le dijo a Ananías, "Porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre." Esto no significaba que Saulo (mas tarde llamado Pablo) iba a estar enfermo por causa de Jesús, sino que sufriría mucha persecución y adversidad física. Y así fue. Fue apedreado y dejado por muerto. Cinco veces los judíos le dieron treinta y nueve latigazos.  Tres veces padeció naufragio.  Dondequiera que Pablo iba, había personas que causaban tumultos en su contra, y él sufrió muchas cosas por causa de Dios.  Esta revelación dada a Ananías concerniente a las grandes cosas que Pablo sufriría, era también una manifestación de este don sobrenatural llamado la palabra de sabiduría. 
 
 En el capítulo octavo de los Hechos, tenemos otro ejemplo de este don de la palabra de sabiduría en operación a través de un laico. En esta ocasión, Felipe aun era un diácono, señalado para servir las mesas.  Más tarde Dios le hizo un evangelista. 
 
HECHOS 8:26-29 
26 UN ANGEL DEL Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto. 
27 Entonces él se levantó y fue.  Y sucedió que un etíope, eunuco, funcionario de Candace reina de los etíopes, el cual estaba sobre todos sus tesoros, y había venido a Jerusalén para adorar, 
28 volvía sentado en su carro, y leyendo al profeta Isaías, 
29 y el Espíritu dijo a Felipe:  Acércate y júntate a ese carro. 
 
 Dios reveló Su plan y propósito a Felipe a través del mensaje del ángel.  En este mensaje, Dios dirigió a Felipe a hacer algo - tal y como cualquiera podría ser dirigido por el Espíritu.  Y en el mensaje, Dios le dijo que fuera al desierto, y Felipe tuvo que ir por fe.  El mensaje del ángel era una revelación que revelaba algo acerca del propósito y plan de Dios; no todo el plan de Dios, sino sólo una parte de este - sólo una palabra.  Por tanto, esta era la palabra de sabiduría en operación. 
 
 
La Sabiduría Natural 
 
 La palabra de sabiduría es a menudo confundida con la simple sabiduría usada al tratar con los asuntos de la vida.  Pero la sabiduría que trata con los asuntos de la vida diaria no es un don espiritual del Espíritu Santo. 
 
 Al principio del ministerio de Josué, Dios le dijo que la llave para su éxito descansaría en meditar la Palabra de Dios: "Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien" (Josué 1:8) 
 
 Otra traducción dice, "Harás prosperarte a ti mismo y serás capaz de tratar sabiamente en los asuntos de la vida." 
 
 Si, hay una sabiduría que ganar a través del conocimiento de la Palabra de Dios, pero esa sabiduría no es la manifestación sobrenatural del don de la palabra de sabiduría. 
 
 Algunos piensan que la sabiduría de Salomón le fue dada por Dios. Esta misma clase de sabiduría nos es prometida en Santiago 1:5, "Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.
 
La sabiduría de la que Santiago está hablando es la sabiduría para tratar sabiamente en los asuntos de la vida sabiduría para saber cómo conducirse uno como cristiano.  Dios ha prometido que esta sabiduría - la cual yo llamo sabiduría general para tratar con los asuntos de la vida esté al alcance de todos los que piden por ella.  Dios si imparte sabiduría, pero esta no es la manifestación sobrenatural de la palabra de sabiduría. 
 
 Al escribir a los creyentes, Santiago dijo que si alguno tenía falta de sabiduría, pídala a Dios.  Pero Pablo dijo en nuestro texto, "A este es dada palabra de sabiduría" - a este; no a todos, sino a uno.  Esto infiere que no todos van a tener estas manifestaciones.  Pablo concluye diciendo que estas manifestaciones de los dones sobrenaturales del Espíritu Santo son dadas solamente como el Espíritu quiere. 
 
 Cuando Dios decide revelar Su propia mente y propósito y plan al hombre de una manera sobrenatural, lo hace a través de la manifestación sobrenatural de la palabra de sabiduría.  Y ese don de la palabra de sabiduría debe distinguirse de la sabiduría general al tratar con asuntos de la vida que El dará a todos los que se lo piden. 
 
Texto Para Memorizar: 
"Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría. . ." (1 Cor. 12:8).  
 
LA LECCION EN ACCION: "Pero sed hacedores de la Palabra, y no tan solamente oidores..." (Santiago 1:22).