lunes, 30 de mayo de 2022

Conociendo al Espíritu Santo - Lección 5


Lección 5
El Espíritu Santo es Dios – Parte 2

Cinco Razones por las que Podemos Afirmar Que el Espíritu Santo es Dios

Tercera Razón
Recibe el Título de Dios

Hechos 5:1-10 (EUNSA)
1 Un hombre que se llamaba Ananías, junto con su mujer Safira, vendió un campo.
2 De acuerdo con ella, se quedó con parte del precio y trayendo el resto lo puso a los pies de los apóstoles.
3 Entonces dijo Pedro: -Ananías, ¿por qué Satanás llenó tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo y te quedaras con parte del precio del campo?
4 ¿Acaso no era tuyo mientras lo tenías y, en cuanto lo vendiste, no permanecía el precio en tu poder? ¿Por qué has admitido esta acción en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.
5 Al oír Ananías estas palabras cayó en tierra y expiró. Un gran temor sobrecogió a todos los que lo oyeron.
6 Se levantaron algunos jóvenes, lo amortajaron y lo llevaron a enterrar.
7 Pasaron unas tres horas y entró su mujer, que no sabía lo ocurrido.
8 Pedro se dirigió a ella: -Dime, ¿habéis vendido el campo por esa cantidad? Ella dijo: -Sí, por esa.
9 Pedro le replicó: -¿Cómo es que os pusisteis de acuerdo para tentar al Espíritu del Señor? Mira, los pies de los que han enterrado a tu marido están a la puerta, y te llevarán a ti.
10 Al instante cayó a sus pies y expiró. Al entrar los jóvenes la encontraron muerta y la llevaron a enterrar junto a su marido.

La historia de Ananías y Safira es una prueba concluyente de que el Espíritu Santo es Dios. En ella cuando se habla de mentirle a Dios se dice que le mintieron al Espíritu Santo.

Si mentirle a Dios es mentirle al Espíritu Santo entonces el Espíritu Santo es Dios


Tercera Razón
Tiene Atributos Divinos 

Dios tiene cuatro atributos: eternidad, omnisciencia, omnipresencia y omnipotencia; si el Espíritu Santo también las tiene es porque es Dios.

Hebreos 9:14 (RV60)
14 ¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?

Hebreos 9:14 (BLS)
14 Y si todo eso tiene poder, más poder tiene la sangre de Cristo. Pues por medio del Espíritu que vive para siempre, Cristo se ofreció a sí mismo a Dios como sacrificio sin mancha ni pecado. Su sangre nos purifica para que estemos seguros de que hemos sido perdonados, y para que podamos servir a Dios, que vive para siempre.

Aquí vemos que el Espíritu Santo es eterno; es decir no tiene principio ni fin de días y vive para siempre porque siempre existió como Dios.

Entonces vemos que el Espíritu Santo tiene el atributo de Dios conocido como eternidad.

1 Corintios 2:10-13 (RV60)
10  Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu;  porque el Espíritu todo lo escudriña,  aun lo profundo de Dios.
11 Porque  ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre,  sino el espíritu del hombre que está en él?  Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios,  sino el Espíritu de Dios.
12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo,  sino el Espíritu que proviene de Dios,  para que sepamos lo que Dios nos ha concedido,
13 lo cual también hablamos,  no con palabras enseñadas por sabiduría humana,  sino con las que enseña el Espíritu,  acomodando lo espiritual a lo espiritual.

De este pasaje podemos ver que el Espíritu Santo todo lo sabe.

Juan 14:26 (RV60)
26  Mas el Consolador,  el Espíritu Santo,  a quien el Padre enviará en mi nombre,  él os enseñará todas las cosas,  y os recordará todo lo que yo os he dicho.

Juan 14:26 (RV60)
26  Y el Consolador, el Espíritu santo, que enviará el Padre en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo aquello que yo os hubiere dicho.

Jesús dijo que el Espíritu Santo nos enseñaría todas las cosas, y sabemos que no se puede enseñar algo que no se sabe; por tanto, el Espíritu Santo sabe todas las cosas.

Juan 16:12-13 (RV60)
12  Aún tengo muchas cosas que deciros,  pero ahora no las podéis sobrellevar.
13  Pero cuando venga el Espíritu de verdad,  él os guiará a toda la verdad;  porque no hablará por su propia cuenta,  sino que hablará todo lo que oyere,  y os hará saber las cosas que habrán de venir.

Juan 16:12-13 (JER)
12 Mucho tengo todavía que deciros, pero ahora no podéis con ello.
13 Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os anunciará lo que ha de venir.

Aquí vemos que el Espíritu Santo nos guiará a toda la verdad y nos hará saber las cosas que han de suceder; la única forma de saber la verdad completa es conociéndola completamente; además nos hará saber el futuro; lo cual demuestra que todo lo sabe.

Podemos concluir que el Espíritu Santo es omnisciente.

Lucas 1:35-37 (RV60)
35  Respondiendo el ángel,  le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti,  y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra;  por lo cual también el Santo Ser que nacerá,  será llamado Hijo de Dios.
36  Y he aquí tu parienta Elisabet,  ella también ha concebido hijo en su vejez;  y este es el sexto mes para ella,  la que llamaban estéril;
37  porque nada hay imposible para Dios.

Este pasaje nos muestra que el Espíritu Santo es una persona que lo puede hacer todo. Podemos lees de esta manera el verso 37 donde dice que no hay nada imposible para Dios: “Si el Espíritu Santo puede hacer que una virgen conciba, puede hacer cualquier cosa.”

Podemos concluir que el Espíritu Santo es omnipotente.

Salmo 139:7-10 (RV60)
7   ¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia?
8  Si subiere a los cielos,  allí estás tú; y si en el Seol hiciere mi estrado,  he aquí,  allí tú estás.
9  Si tomare las alas del alba y habitare en el extremo del mar,
10  Aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra.

El hecho que no podamos escondernos del Espíritu Santo es una prueba de que esta en todos lados, es decir, es omnipresente.

Hemos visto que el Espíritu Santo tiene los cuatro atributos de Dios: eternidad, omnisciencia, omnipotencia y omnipresencia, por lo que concluimos que es Dios.


Quinta Razón
Por Sus Acciones

Debido a que posteriormente veremos otras cosas que el Espíritu Santo aquí veremos tres acciones que el Espíritu Santo hace.

A. El Nacimiento Virginal

Isaías 7:14 (RV60)
14  Por tanto,  el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá,  y dará a luz un hijo,  y llamará su nombre Emanuel.

En esta profecía del Antiguo Testamento vemos claramente que una joven virgen quedaría encinta y daría a luz un hijo; veamos su cumplimiento en el Nuevo Testamento.

Mateo 1:18-25 (RV60)
18  El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José,  antes que se juntasen,  se halló que había concebido del Espíritu Santo.
19  José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente.
20  Y pensando él en esto,  he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José,  hijo de David,  no temas recibir a María tu mujer,  porque lo que en ella es engendrado,  del Espíritu Santo es.
21  Y dará a luz un hijo,  y llamarás su nombre JESÚS,  porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
22  Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta,  cuando dijo:
23  He aquí,  una virgen concebirá y dará a luz un hijo, 
 Y llamarás su nombre Emanuel, 
 que traducido es:  Dios con nosotros.
24  Y despertando José del sueño,  hizo como el ángel del Señor le había mandado,  y recibió a su mujer.
25  Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito;  y le puso por nombre JESÚS.

En el cumplimiento de esta profecía vemos que Jesús fue engendrado en María por obra del Espíritu Santo.

Lo que es más, el verso 25 dice que José y María no tuvieron relaciones sexuales hasta después del nacimiento de Jesús.

El hecho de producir un embarazo con el nacimiento de un niño si la participación natural del hombre es una prueba de la deidad del Espíritu Santo.


B. Como Agente Inspirador de las Escrituras

2 Samuel 23:2-3 (RV60)
2  El Espíritu de Jehová ha hablado por mí, y su palabra ha estado en mi lengua.
3  El Dios de Israel ha dicho, me habló la Roca de Israel: Habrá un justo que gobierne entre los hombres, que gobierne en el temor de Dios.

David nos dice aquí que fue el Espíritu Santo quien puso palabras en su boca y habló por medio de él.

2 Pedro 1:19-21 (RV60)
19  Tenemos también la palabra profética más segura,  a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro,  hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;
20  entendiendo primero esto,  que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada,
21  porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana,  sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

Pedro nos dice que el Espíritu Santo a los escritores del Antiguo Testamento.

Por ese motivo, el Espíritu Santo fue el agente por el cual fueron inspiradas las Escrituras.


C. En la Creación

Génesis 1:1-2 (RV60)
1  En el principio creó Dios los cielos y la tierra.
2  Y la tierra estaba desordenada y vacía,  y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo,  y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

Génesis 1:1-2 (NVI)
1  Dios,  en el principio, creó los cielos y la tierra.
2  La tierra era un caos total, las tinieblas cubrían el abismo, y el Espíritu de Dios iba y venía sobre la superficie de las aguas.

Génesis 1:1-2 (Septuaginta)
1 En el principio creó Dios el cielo y la tierra.
2 Pero la tierra estaba desierta e informe; y tinieblas, sobre la faz del abismo; y el Espíritu de Dios flotando sobre la faz de las aguas.

En este pasaje vemos que el Espíritu Santo estuvo el día de la creación en la tierra.

Salmo 104:30 (RV60)
30  Envías tu Espíritu,  son creados, y renuevas la faz de la tierra.

Cuando Dios envía su Espíritu son creadas las cosas.

Job 33:4 (RV60)
4 El espíritu de Dios me hizo, y el soplo del Omnipotente me dio vida.

Job 33:4 (PDT)
4 El Espíritu de Dios me creó y el aliento del Todopoderoso me dio vida.

El Espíritu Santo estuvo en la creación del hombre y fue participante de ella.

Podemos decir que el Espíritu Santo estuvo n la creación como un participante activo.


Conclusión

Por estas cinco razones podemos concluir:

1. El Espíritu Santo no es una criatura, como es eterno, entonces es eterno, nadie lo creo.

2. El hecho de ser la tercera persona de la trinidad no le da menor jerarquía debido a que en muchos pasajes se le iguala con el Padre y con el Hijo. Además el hecho de que varios pasajes del Nuevo Testamento interpretan al Espíritu Santo como el Jehová del Antiguo son una muestra de su igualdad.

3. Las 5 razones demuestran que el Espíritu Santo es Dios.
 

Ricardo Botto

jueves, 26 de mayo de 2022

Conociendo al Espíritu Santo - Leccion 4


Lección 4
El Espíritu Santo es Dios – Parte 1

Habiendo establecido que el Espíritu Santo es una persona; pasemos a una pregunta de gran importancia; ¿el Espíritu Santo es Dios?

Para poder dar una respuesta correcta debemos hacernos ciertas preguntas:

¿El Espíritu Santo es una criatura de Dios?

¿Es de menor jerarquía por ser la tercera persona de la trinidad?

En este capítulo responderemos estas interrogantes.


Cinco Razones por las que Podemos Afirmar Que el Espíritu Santo es Dios

Primera Razón
Se le Trata Igual a Dios en la Trinidad 

Una de las razones por las que decimos que el Espíritu Santo es Dios es porque se le trata como igual a Dios en las Escrituras.

Mateo 28:18-20 (RV60)
18 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.
19 Por tanto,  id,  y haced discípulos a todas las naciones,  bautizándolos en el nombre del Padre,  y del Hijo,  y del Espíritu Santo;
20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado;  y he aquí yo estoy con vosotros todos los días,  hasta el fin del mundo.  Amén.

En este pasaje de la Gran Comisión podemos ver como el Padre el Hijo y el Espíritu Santo están relacionados.

2 Corintios 13:14 (RV60)
14 La gracia del Señor Jesucristo,  el amor de Dios,  y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

En esta bendición apostólica podemos ver la relación que hay entre los tres miembros de la trinidad.

Otra forma de ver esta similitud es ver la forma que se aplicaron los versos del Antiguo Testamento en el Nuevo cuando se habla de Dios, el Padre (Jehová).

Isaías 6:1-10 (RV60)
1  En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime,  y sus faldas llenaban el templo.
2  Por encima de él había serafines;  cada uno tenía seis alas;  con dos cubrían sus rostros,  con dos cubrían sus pies,  y con dos volaban.
3  Y el uno al otro daba voces,  diciendo: Santo,  santo,  santo,  Jehová de los ejércitos;  toda la tierra está llena de su gloria.
4  Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba,  y la casa se llenó de humo.
5  Entonces dije:   ¡Ay de mí!  Que soy muerto;  porque siendo hombre inmundo de labios,  y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos,  han visto mis ojos al Rey,  Jehová de los ejércitos.
6  Y voló hacia mí uno de los serafines,  teniendo en su mano un carbón encendido,  tomado del altar con unas tenazas;
7  y tocando con él sobre mi boca,  dijo: He aquí que esto tocó tus labios,  y es quitada tu culpa,  y limpio tu pecado.
8  Después oí la voz del Señor,  que decía:   ¿A quién enviaré,  y quién irá por nosotros?  Entonces respondí yo: Heme aquí,  envíame a mí.
9  Y dijo: Anda,  y di a este pueblo: Oíd bien,  y no entendáis;  ved por cierto,  mas no comprendáis.
10  Engruesa el corazón de este pueblo,  y agrava sus oídos,  y ciega sus ojos,  para que no vea con sus ojos,  ni oiga con sus oídos,  ni su corazón entienda,  ni se convierta,  y haya para él sanidad.

En este pasaje vemos como Jehová, el Señor, llamó a Isaías para cumplir su ministerio.

Veamos como se interpreta en el Nuevo Testamento.

Hechos 28:25-27 (RV60)
25 Y como no estuviesen de acuerdo entre sí,  al retirarse,  les dijo Pablo esta palabra: Bien habló el Espíritu Santo por medio del profeta Isaías a nuestros padres,  diciendo:
26 Ve a este pueblo,  y diles: de oído oiréis,  y no entenderéis; y viendo veréis,  y no percibiréis;
27 Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, y con los oídos oyeron pesadamente, y sus ojos han cerrado, para que no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y entiendan de corazón, y se conviertan, y yo los sane.

Aquí Pablo, en su último mensaje registrado en Hechos, hace referencia a Isaías 6:8-10, pero dice que quien habló fue el Espíritu Santo.

Es decir, mientras en el Antiguo Testamento se dice que Jehová está hablando, en el Nuevo se dice que es el Espíritu Santo quien está hablando; de ahí podemos concluir que el Espíritu Santo es igual a Dios en la trinidad.

Juan 12:39-41 (RV60)
39 Por esto no podían creer, porque también dijo Isaías:
40 Cegó los ojos de ellos,  y endureció su corazón;  Para que no vean con los  ojos,  y entiendan con el corazón, y se conviertan y yo los sane.
41 Isaías dijo esto cuando vio su gloria, y habló acerca de él.

En esta segunda referencia al pasaje de Isaías vemos que dice que esa porción de la Escritura está hablando de Jesús.

De ahí vemos que el mismo pasaje habla del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; ¿cómo podemos explicarlo?

Notemos que en Isaías 6:3 los serafines decían “Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos”; lo cual nos da una sugerencia de la personalidad triple de Dios; y de ahí viene la aplicación triple de la visión.

Esto lo podemos ver también en el verso 8: “Después oí la voz del Señor,  que decía:   ¿A quién enviaré,  y quién irá por nosotros?”; ¿quiénes son “nosotros”? El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Veamos otro pasaje del Antiguo Testamento.

Éxodo 16:7 (RV60)
7 Y a la mañana veréis la gloria de Jehová; porque él ha oído vuestras murmuraciones contra Jehová; porque nosotros, ¿qué somos,  para que vosotros murmuréis contra nosotros?

Veamos la manera en que el pueblo de Israel murmuró contra Dios:

Salmo 95:6-11 (RV60)
6  Venid,  adoremos y postrémonos; arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor.
7  Porque él es nuestro Dios; nosotros el pueblo de su prado,  y ovejas de su mano. Si oyereis hoy su voz,
8  No endurezcáis vuestro corazón,  como en Meriba, como en el día de Masah en el desierto,
9 Donde me tentaron vuestros padres, me probaron,  y vieron mis obras.
10  Cuarenta años estuve disgustado con la nación, y dije: Pueblo es que divaga de corazón, y no han conocido mis caminos.
11  Por tanto,  juré en mi furor que no entrarían en mi reposo.

Nuevamente vemos como el pueblo de Israel murmuró contra Dios en el desierto.

Hebreos 3:7-9 (RV60)
7 Por lo cual,  como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz,
8 No endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto,
9 Donde me tentaron vuestros padres; me probaron, y vieron mis obras cuarenta años.

Las murmuraciones que Moisés en Éxodo y el Salmista en el Salmo 95 atribuyen que son hechas contra Dios; en el Nuevo Testamento son atribuidas contra el Espíritu Santo.

Podemos decir junto con Torrey: “Esto deja, sin ninguna duda, que el Espíritu Santo ocupa la posición de Jehová (o la deidad) en el Nuevo Testamento.”

2 Timoteo 3:16 (RV60)
16 Toda la Escritura es inspirada por Dios,  y útil para enseñar,  para redargüir,  para corregir,  para instruir en justicia.

2 Timoteo 3:16 (Castillian)
16 Toda la Escritura nos ha sido dada por Dios, que la ha inspirado, y es útil para enseñarnos la verdad, hacernos comprender nuestros errores y ayudarnos a llevar una vida recta.

En este pasaje podemos ver que Dios es el inspirador de las Escrituras (Pablo se refiere al Antiguo Testamento ya que aún no se había dado el canon del Nuevo).

2 Pedro 1:19-21 (RV60)
19  Tenemos también la palabra profética más segura,  a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro,  hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;
20  entendiendo primero esto,  que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada,
21  porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana,  sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

Pedro dice que fue el Espíritu Santo quien inspiró a los profetas del Antiguo Testamento.

Al relacionar estos dos pasajes vemos que el Espíritu Santo es tratado como Dios.

Al ver estos pasajes solo podemos concluir que el Espíritu Santo es tratado como igual a Dios en las Escrituras.


Segunda Razón
Su Nombre Demuestra Su Deidad

El hecho de que el nombre del Espíritu Santo se junte con el de Dios es una prueba irrefutable de su deidad.

1 Corintios 12:4-6 (RV60)
4 Ahora bien,  hay diversidad de dones,  pero el Espíritu es el mismo.
5 Y hay diversidad de ministerios,  pero el Señor es el mismo.
6 Y hay diversidad de operaciones,  pero Dios,  que hace todas las cosas en todos,  es el mismo.

En este pasaje encontramos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo en una relación de igualdad.

Mateo 28:19 (EUNSA)
19 Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándoles en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

La unión del Espíritu Santo con el Padre y el Hijo en la Gran Comisión es una demostración de Su deidad.

2 Corintios 13:14 (NVI)
14  Que la gracia del Señor Jesucristo,  el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos ustedes.

¿Sería posible que en este pasaje se unieran el nombre del Espíritu Santo junto con el del Padre y el Hijo si no fuese Dios?

Luego, concluimos que el nombre del Espíritu Santo demuestra Su deidad por el hecho que va unido al del Padre y el Hijo.


Ricardo Botto 

martes, 24 de mayo de 2022

Conociendo al Espíritu Santo - Leccion 3


Lección 3
¿Quién es el Espíritu Santo? Parte 3

Cuatro Razones por las que el Espíritu Santo es una Persona

Cuarta Razón
Es un Ser Social Porque Se Relaciona con Otras Personas

1. Con la Trinidad

El primer verso que veremos es 1 Juan 5:7, que los testigos de Jehová dicen que no es original de la Biblia, sin embargo, se encuentra en varios de los manuscritos más antiguos de la Biblia, y se le reconoce desde principio de la iglesia, ya que se encuentra en la Septuaginta.

Más adelante demostraremos con las Escrituras que la Trinidad existe y que el Espíritu Santo es parte de ella.

1 Juan 5:7 (RV60)
7 Porque tres son los que dan testimonio en el cielo:  el Padre,  el Verbo y el Espíritu Santo;  y estos tres son uno.

1 Juan 5:7 (Septuaginta)
7 Porque tres son los testificantes (en el cielo): el Padre, el Verbo, y el santo Espíritu y éstos los tres uno son.

Este verso es la clave para entender la trinidad y mostrar la relación que hay entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo; sin embargo, como dijimos antes, el hecho de que no se encuentre en algunos de los manuscritos más antiguos hace que algunas traducciones no lo incluyan.

Mateo 3:13-17 (RV60)
13 Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán,  para ser bautizado por él.
14 Mas Juan se le oponía,  diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti,  ¿y tú vienes a mí?
15 Pero Jesús le respondió: Deja ahora,  porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó.
16 Y Jesús,  después que fue bautizado,  subió luego del agua;  y he aquí cielos le fueron abiertos,  y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma,  y venía sobre él.
17 Y hubo una voz de los cielos,  que decía: Este es mi Hijo amado,  en quien tengo complacencia.

En el bautismo de Jesús en el Jordán podemos ver a las tres personas de la Trinidad relacionándose: Jesús siendo bautizado; el Espíritu Santo descendiendo como paloma y el Padre declarando que Jesús era su hijo. 

2. Con el Señor Jesucristo

Desde el mismo momento de la concepción de Jesús el Espíritu Santo estuvo relacionado con él.

Mateo 1:18-25 (RV60)
18 El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José,  antes que se juntasen,  se halló que había concebido del Espíritu Santo.
19 José su marido,  como era justo,  y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente.
20 Y pensando él en esto,  he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado,  del Espíritu Santo es.
21 Y dará a luz un hijo,  y llamarás su nombre JESÚS,  porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
22 Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta,  cuando dijo:
23 He aquí,  una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros.
24 Y despertando José del sueño,  hizo como el ángel del Señor le había mandado,  y recibió a su mujer.
25 Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito;  y le puso por nombre JESÚS.

Desde este momento podemos ver la estrecha relación entre Jesús y el Espíritu Santo, recordemos que Jesús fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo.

Lucas 3:21-22 (RV60)
21 Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba,  también Jesús fue bautizado;  y orando,  el cielo se abrió,
22 y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal,  como paloma,  y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado;  en ti tengo complacencia.

En el bautismo en agua de Jesús, el Espíritu Santo descendió tomando la forma corporal de una paloma.

Mucha gente piensa que el Espíritu Santo es una paloma, pero no es una paloma, tomó la forma corporal de una paloma que es algo completamente diferente.

Marcos 1:12 (RV60)
12  Y luego el Espíritu le impulsó al desierto.

Marcos 1:12 (BL95)
12 En seguida el Espíritu lo empujó al desierto.

Marcos 1:12 (Septuaginta)
12 Y presto el Espíritu le lanza al desierto.

Marcos 1:12 (BL95)
12 Inmediatamente, el Espíritu Santo llevó a Jesús al desierto.

El hecho que el Espíritu Santo impulsase, empujase, lanzase y llevase a Jesús al desierto es una prueba de la relación que tenían.

Lucas 4:1, 14 (RV60)
1 Jesús, lleno del Espíritu Santo,  volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto.
14  Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor.

Palmer comenta que Lucas: “Usa el tiempo verbal imperfecto, que no indica un acto momentáneo sino un periodo de tiempo. La indicación clara es que no solo guió a Jesús al desierto sino que todo el tiempo que estuvo, el Espíritu Santo esto con él guiándolo y ayudándolo a vencer las tentaciones.” 

Lucas 4:18-19 (RV60)
18 Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos;
19 A predicar el año agradable del Señor.

Otra faceta del Espíritu Santo con relación a Jesús fue la unción que puso sobre el para capacitarlo y dotarlo para el ministerio que Dios le había encomendado aquí en la tierra.

Hechos 10:38 (RV60)
38 Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret,  y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo,  porque Dios estaba con él.

Hechos 10:38 (Castillian)
38 Y, sin duda, también sabéis que Dios ungió con el Espíritu Santo y dotó con su propia autoridad a Jesús de Nazaret, el cual anduvo haciendo el bien y sanando a todos los que padecen bajo la opresión del diablo, porque Dios estaba con él.

Aquí vemos como el Espíritu Santo se relacionó con Jesús ungiéndolo para desarrollar su ministerio de sanidades.

En todos estos pasajes vemos como el Espíritu Santo se relaciona con Jesús.

3. Con los Apóstoles 

Cuando estudié en el CEB en la primera promoción en el año 1986, nos dieron una tarea en la que debíamos encontrar la clave para el éxito de la iglesia del libro de Hechos.

Y la clave eran tres cosas: la Palabra de Dios, el Nombre de Jesús y el Espíritu Santo.

Si vamos por los primeros capítulos del libro de Hechos veremos que el Espíritu Santo se relacionó con la iglesia desde su nacimiento.

Hechos 1:4-8 (RV60)
4 Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual,  les dijo, oísteis de mí.
5 Porque Juan ciertamente bautizó con agua,  mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.
6 Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo?
7 Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad;
8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Jesús le dijo a sus discípulos que ellos recibirían la promesa del Padre que era el Bautismo con el Espíritu Santo.

Hechos 2:1-4 (RV60)
1 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos.
2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados;
3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.
4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

El nacimiento de la iglesia ocurrió con el derramamiento del Espíritu Santo el día de Pentecostés.

Hechos 4:23-31 (RV60)
23 Y puestos en libertad, vinieron a los suyos y contaron todo lo que los principales sacerdotes y los ancianos les habían dicho.
24 Y ellos, habiéndolo oído, lzaron unánimes la voz a Dios, y dijeron: Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay;
25 que por boca de David tu siervo dijiste: ¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan cosas vanas?
26 Se reunieron los reyes de la tierra, y los príncipes se juntaron en uno contra el Señor,  y contra su Cristo.
27 Porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato,  con los gentiles y el pueblo de Israel,
28 para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera.
29 Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra,
30 mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús.
31 Cuando hubieron orado,  el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.

Vemos que luego de orar el Espíritu Santo los llenó y capacitó para seguir cumpliendo con la Gran Comisión.

Hechos 5:1-10 (RV60)
1 Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad,
2 y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles.
3 Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad?
4 Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida,  ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.
5 Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron.
6 Y levantándose los jóvenes, lo envolvieron, y sacándolo, lo sepultaron.
7 Pasado un lapso como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que había acontecido.
8 Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí,  en tanto.
9 Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti.
10 Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido.

En el caso de Ananías y Safira vemos la relación del Espíritu Santo con la iglesia; aunque la mentira y encubrimiento era contra la iglesia, igualmente lo era contra el Espíritu Santo.

Engañar a la iglesia es engañar al Espíritu Santo.

Hechos 15:22-29 (RV60)
22 Entonces pareció bien a los apóstoles y a los ancianos,  con toda la iglesia, elegir de entre ellos varones y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé: a Judas que tenía por sobrenombre Barsabás, y a Silas, varones principales entre los hermanos; 
23 y escribir por conducto de ellos: Los apóstoles y los ancianos y los hermanos, a los hermanos de entre los gentiles que están en Antioquía, en Siria y en Cilicia, salud.
24 Por cuanto hemos oído que algunos que han salido de nosotros, a los cuales no dimos orden, os han inquietado con palabras, perturbando vuestras almas, mandando circuncidaros y guardar la ley,
25 nos ha parecido bien,  habiendo llegado a un acuerdo, elegir varones y enviarlos a vosotros con nuestros amados Bernabé y Pablo,
26 hombres que han expuesto su vida por el nombre de nuestro Señor Jesucristo.
27 Así que enviamos a Judas y a Silas, los cuales también de palabra os harán saber lo mismo.
28 Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias:
29 que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien.

Luego del concilio de Jerusalén donde se vio la controversia causada por los judaizantes, vemos que la iglesia no solo buscó el acuerdo humano, ya que en el verso 28 dice que el Espíritu Santo también dio su opinión.

Hechos 16:6-10 (RV60)
6 Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia;
7 y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió.
8 Y pasando junto a Misia, descendieron a Troas.
9 Y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos.
10 Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio.

Aquí vemos como el Espíritu Santo dirigió a los apóstoles durante su viaje misionero guiándolos a donde ir.

De estos y otros pasajes podemos ver la relación que tuvo el Espíritu Santo con los apóstoles.

Con estas pruebas bíblicas queda demostrado que el Espíritu Santo es una persona.


Ricardo Botto







viernes, 20 de mayo de 2022

Conociendo al Espíritu Santo - Lección 2


Lección 2
¿Quién es el Espíritu Santo? – Parte 2

Cuatro Razones por las que el Espíritu Santo es una Persona

Segunda Razón
Realiza las Acciones de una Persona

La segunda razón por la que decimos que el Espíritu Santo es una persona es por las acciones que realiza.

En primer lugar veremos que él nos guía o dirige.

Anteriormente vimos como es que el Espíritu Santo guió a Pablo y su grupo para que fueran a predicar en Macedonia.

Juan 16:13 (RV60)
13  Pero cuando venga el Espíritu de verdad,  él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere,  y os hará saber las cosas que habrán de venir.

Juan 16:13 (BL95)
13 Y cuando venga él, el Espíritu de la Verdad, los guiará en todos los caminos de la verdad. El no viene con un mensaje propio, sino que les dirá lo que escuchó y les anunciará lo que ha de venir.

Uno de los motivos por los que vino el Espíritu Santo fue para guiarnos por todos los caminos de la verdad; el hecho de que nos guíe o dirija significa que también tiene la habilidad de comunicarse con nosotros.

Romanos 8:14 (RV60)
14  Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios,  éstos son hijos de Dios.

Todo creyente nacido de nuevo es guiado por el Espíritu Santo; es decir, tiene la habilidad de recibir la dirección del Espíritu Santo en su vida personal.

La guía o dirección del Espíritu Santo es una prueba de que es una persona.

En segundo lugar, el Espíritu Santo tiene la habilidad de convencer.

Juan 16:8 (RV60)
8  Y cuando él venga,  convencerá al mundo de pecado,  de justicia y de juicio.

Juan 16:8 (DHH)
Cuando él venga, mostrará claramente a la gente del mundo quién es pecador, quién es inocente, y quién recibe el juicio de Dios.

Juan 16:8 (PDT)
Cuando él venga, demostrará a la gente del mundo que está equivocada en cuanto al pecado, en cuanto a lo que es aceptable a Dios y en cuanto al juicio.

El Espíritu Santo convence, demuestra y muestra claramente al mundo de su pecado; o como dice la nota al margen de la Nueva Versión Internacional: “Pondrá en evidencia la culpa del mundo.”

La versión 1909 de la Reina Valera dice: “Redargüirá al mundo de su pecado”.
 
Redargüir significa: “Demostrar que una persona está equivocada usando sus propios argumentos.

Si el Espíritu Santo puede hacer esto es porque es una persona.

En tercer lugar el Espíritu Santo habla.

Una de las características principales de una persona es su capacidad de expresarse,  El Espíritu Santo se expresa a través del habla.

Gálatas 4:6 (RV60)
6 Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo,  el cual clama: ¡Abba,  Padre!

Gálatas 4:6 (PDT)
6 Ustedes son hijos de Dios; y por lo tanto, él puso el Espíritu de su Hijo en nosotros, y ese Espíritu grita: "¡Querido padre!"

El Espíritu Santo clama (o grita): “Querido Padre” para demostrar que somos hijos de Dios.

En los capítulos 2 y 3 de Apocalipsis vemos 7 veces que el Espíritu Santo habló a las iglesias

Apocalipsis 2:7 (RV60)
7  El que tiene oído,  oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

Apocalipsis 2:11 (RV60)
11  El que tiene oído,  oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

Apocalipsis 2:17 (RV60)
17  El que tiene oído,  oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

Apocalipsis 2:29 (RV60)
29  El que tiene oído,  oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

Apocalipsis 3:6 (RV60)
6  El que tiene oído,  oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

Apocalipsis 3:13 (RV60)
13  El que tiene oído,  oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

Apocalipsis 3:22 (RV60)
22 El que tiene oído,  oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

En estos versos no solo vemos su capacidad para hablar sino de su inteligencia para dar mensajes.

Juan 16:13-14 (RV60)
13  Pero cuando venga el Espíritu de verdad,  él os guiará a toda la verdad;  porque no hablará por su propia cuenta,  sino que hablará todo lo que oyere,  y os hará saber las cosas que habrán de venir.
14  El me glorificará;  porque tomará de lo mío,  y os lo hará saber.

Juan 16:13-14 (BL95)
13 Y cuando venga él, el Espíritu de la Verdad, los guiará en todos los caminos de la verdad. El no viene con un mensaje propio, sino que les dirá lo que escuchó y les anunciará lo que ha de venir.
14 El tomará de lo mío para revelárselo a ustedes, y yo seré glorificado por él.

Juan 16:13-14 (EUNSA)
13 Cuando venga Aquél, el Espíritu de la verdad, os guiará hacia toda la verdad, pues no hablará por sí mismo, sino que dirá todo lo que oiga y os anunciará lo que va a venir.
14 Él me glorificará porque recibirá de lo mío y os lo anunciará.

El Espíritu Santo nos dice y anuncia las cosas que Jesús le dice.

Juan 15:26 (RV60)
15 Pero cuando venga el Consolador,  a quien yo os enviaré del Padre,  el Espíritu de verdad,  el cual procede del Padre,  él dará testimonio acerca de mí.

Juan 15:26 (BLS)
15 Yo les enviaré al Espíritu que viene del Padre, y que les enseñará lo que es la verdad. El Espíritu los ayudará y les hablará bien de mí.

Juan 15:26 (Septuaginta)
15 Mas, cuando viniere el Consolador, a quien yo enviaré a vosotros del Padre, el Espíritu de la verdad, el que del Padre procede, aquél testificará de mí.

El Espíritu Santo de testimonio, testifica y habla bien de Jesús.

Hebreos 10:15-18 (RV60)
15 Y nos atestigua lo mismo el Espíritu Santo;  porque después de haber dicho:
16 Este es el pacto que haré con ellos después de aquellos días,  dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, y en sus mentes las escribiré,
17 añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.
18 Pues donde hay remisión de éstos,  no hay más ofrenda por el pecado.

Aquí el Espíritu Santo da testimonio del pacto que hizo con nosotros en la cruz.

De estos pasajes podemos ver claramente que el Espíritu Santo puede hablar.

La cuarta acción que el Espíritu Santo hace es enseñarnos.

Lucas 12:12 (RV60)
12 Porque el Espíritu Santo os enseñará en la misma hora lo que debáis decir.

En el momento necesario el Espíritu Santo nos enseñará las cosas que debamos decir.

Este verso es suficiente para mostrarnos que el Espíritu Santo tiene la capacidad de enseñar.

La quinta acción que hace el Espíritu Santo es interceder por nosotros.

Romanos 8:26-27 (RV60)
26  Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad;  pues qué hemos de pedir como conviene,  no lo sabemos,  pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
27  Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu,  porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.

Romanos 8:26-27 (Castillian)
26 De igual manera, el Espíritu Santo nos ayuda a superar nuestra humana debilidad; porque ni siquiera sabemos qué debemos pedir ni cómo pedirlo, y es el Espíritu Santo el que ora por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras.
27 Y el Padre, que conoce hasta lo más íntimo del corazón, sabe lo que el Espíritu dice, porque el Espíritu intercede por nosotros de acuerdo con la voluntad de Dios.

Romanos 8:26-27 (PDT)
26 De igual manera, el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad. Por ejemplo, cuando no sabemos qué pedirle a Dios, el Espíritu mismo le pide a Dios por nosotros. El Espíritu le habla a Dios a través de gemidos imposibles de expresar con palabras.
27 Pero Dios nos conoce a fondo y entiende lo que el Espíritu quiere decir, porque el Espíritu ruega a favor de su pueblo santo de acuerdo a la voluntad de Dios.

Cuando estamos en momentos de necesidad y no sabemos como orar el Espíritu Santo, ora, ruega e intercede por nosotros.

Como conclusión; el hecho de que el Espíritu Santo guíe, convenza, hable,  enseñe e interceda es una muestra de que es una persona. 


Tercera Razón
En la Biblia se le Trata Como una Persona

Una de las razonas por las que podemos decir que el Espíritu Santo es una persona es porque en la Biblia se le trata como una persona.

Hechos 5:1-10 (PDT)
1 Había un hombre llamado Ananías, su esposa se llamaba Safira. Él vendió un terreno que tenía,
2 pero entregó sólo una parte del dinero a los apóstoles y se quedó con el resto. Su esposa sabía lo que había hecho y estuvo de acuerdo.
3 Entonces Pedro dijo: -Ananías, ¿por qué permitiste que Satanás entrara en tu corazón? Mentiste y trataste de engañar al Espíritu Santo. Vendiste el terreno, pero ¿por qué te quedaste con parte del dinero?
4 El terreno era tuyo antes de venderlo, pudiste haber dispuesto del dinero a tu gusto. ¿Por qué se te ocurrió eso? ¡Le mentiste a Dios, no a los hombres!
5 Cuando Ananías escuchó esto, cayó muerto. Unos jóvenes vinieron y envolvieron su cuerpo, lo sacaron y lo enterraron. Todos los que supieron esto se asustaron mucho.
6 Cuando Ananías escuchó esto, cayó muerto. Unos jóvenes vinieron y envolvieron su cuerpo, lo sacaron y lo enterraron. Todos los que supieron esto se asustaron mucho.
7 Más o menos tres horas después, entró su esposa Safira, quien no sabía lo que le había pasado a su marido.
8 Pedro le dijo: -Dime, ¿cuánto recibieron por la venta del terreno? ¿Fue esta cantidad? Safira le respondió: Sí, eso fue lo que recibimos por la venta del terreno.
9 Pedro le dijo: -¿Por qué estuviste de acuerdo a la hora de probar al Espíritu del Señor? ¡Escucha! ¿Puedes oír esos pasos? Los hombres que acaban de enterrar a tu esposo están a la puerta y ahora van a hacer lo mismo contigo.
10 De inmediato Safira cayó muerta. Los jóvenes entraron y al darse cuenta de que estaba muerta, se la llevaron y la enterraron al lado de su esposo.

En este pasaje vemos como Ananías y Safira trataron de engañar, mentir y probar al Espíritu Santo.

Al hacer esto es porque consideraban al Espíritu Santo una persona.

Hechos 7:51 (Castillian)
51 ¡Tercos e infieles, duros de corazón y de oídos! ¿Hasta cuándo os vais a oponer al Espíritu Santo? ¡Bien se ve que sois dignos descendientes de vuestros antepasados!

Hechos 7:51 (RV60)
51 ¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres,  así también vosotros.

Hechos 7:51 (Septuaginta)
51 Cuelliduros e incircuncisos de corazones y de las orejas, vosotros siempre al Espíritu, el Santo, combatís; como vuestros padres, también vosotros.

Hechos 7:51 (PDT)
51 Esteban continuó diciendo: -¡Ustedes son muy tercos! Son como los paganos en su forma de pensar y de entender. Siempre se rebelan contra el Espíritu Santo, igual que sus antepasados.

Hechos 7:51 (BLS)
51 Antes de terminar su discurso, Esteban les dijo a los de la Junta Suprema: ¡Ustedes son muy tercos! ¡No entienden el mensaje de Dios! Son igual que sus antepasados. Siempre han desobedecido al Espíritu Santo.

Mientas Esteban predicaba su discurso ante el Sumo Sacerdote y el pueblo de Israel les dijo que ellos se oponían, resistían, combatían, se rebelaban y desobedecían al Espíritu Santo.

Ellos si que lo trataban como a una persona.

Marcos 3:28-29 (RV60)
28  De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres,  y las blasfemias cualesquiera que sean;
29  pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo,  no tiene jamás perdón,  sino que es reo de juicio eterno.

Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (DRAE), una blasfemia es una “Palabra gravemente injuriosa contra alguien.”

Según el Diccionario Strong’s en español, la palabra blasfemia se traduce como: 

βλασφημία blasfemia; de G989; vilipendio (espec. contra Dios):-blasfemia, maldición, maledicencia.

Entonces el hecho que el Espíritu Santo pueda ser blasfemado, gravemente injuriado, vilipendiado y maldecido es porque se le trata como a una persona.

Hebreos 10:29 (RV60)
29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios,  y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado,  e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?

Hebreos 10:29 (DHH)
29 Pues ¿no creen ustedes que mucho mayor castigo merecen los que pisotean al Hijo de Dios y desprecian su sangre, los que insultan al Espíritu del Dios que los ama? Esa sangre es la que confirma la alianza, y con ella han sido ellos consagrados.

Hebreos 10:29 (EUNSA)
29 ¿Qué castigo más grave pensáis que merecerá el que haya pisoteado al Hijo de Dios y haya considerado impura la sangre de la alianza en la que fue santificado y haya ultrajado al Espíritu de la gracia?

Como conclusión, el hecho que el Espíritu Santo pueda ser mentido, resistido, blasfemado y afrentado demuestra que en la Biblia se le trata como una persona.


Ricardo Botto