lunes, 6 de junio de 2022

Conociendo al Espíritu Santo - Lección 6


Lección 6
Los Nombres del Espíritu Santo – Parte 1

Al estudiar los nombres del Espíritu Santo veremos como nos muestran su carácter; estos nombres no solo son designaciones o identificaciones; sino la revelación de su naturaleza, atributos y obras.

Hay cerca de 350 pasajes de la Biblia que hacen referencia del Espíritu Santo; en ellos podemos ver cerca de 50 nombres o títulos diferentes.

En este estudio no veremos todos sino aquellos que nos ayudan a entender la naturaleza o actividad del Espíritu Santo.


Nombre #1
El Espíritu Santo

Lucas 11:13 (RV60)
13  Pues si vosotros,  siendo malos,  sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos,  ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?

Este nombre lo encontramos constantemente en la Biblia y es el nombre con el que estamos más familiarizados.

Este nombre enfatiza la esencia misma de su carácter moral, Él es santo.

Isaías 6:3 (RV60)
3  Y el uno al otro daba voces,  diciendo: Santo,  santo,  santo,  Jehová de los ejércitos;  toda la tierra está llena de su gloria.

Como decían los serafines: Él es santo.

Adicionalmente podemos ver que es el regalo más precioso que nuestro Padre Celestial ha dispuesto darnos.


Nombre #2
El Espíritu de Dios

1 Corintios 3:16 (RV60)
16  ¿No sabéis que sois templo de Dios,  y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?

Este nombre nos muestra el origen divino, la naturaleza y el poder del Espíritu Santo.


Nombre #3
El Espíritu 

Este es el nombre más simple con que menciona al Espíritu Santo.

Salmo 104:30 (RV60)
30  Envías tu Espíritu,  son creados, y renuevas la faz de la tierra.

El Espíritu tiene poder creador en si mismo.

Juan 3:5-8 (RV60)
5  Respondió Jesús: De cierto,  de cierto te digo,  que el que no naciere de agua y del Espíritu,  no puede entrar en el reino de Dios.
6  Lo que es nacido de la carne,  carne es;  y lo que es nacido del Espíritu,  espíritu es.
7  No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.
8  El viento sopla de donde quiere,  y oyes su sonido;  mas ni sabes de dónde viene,  ni a dónde va;  así es todo aquel que es nacido del Espíritu.

El Espíritu que tiene poder para crear es el mismo que produce el nuevo nacimiento que es el renacimiento del espíritu humano.

Ezequiel 36:25-27 (RV60)
25  Esparciré sobre vosotros agua limpia,  y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias;  y de todos vuestros ídolos os limpiaré.
26  Os daré corazón nuevo,  y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros;  y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra,  y os daré un corazón de carne.
27  Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu,  y haré que andéis en mis estatutos,  y guardéis mis preceptos,  y los pongáis por obra.

A través del nuevo nacimiento se produce un milagro en nuestras vidas, el corazón de piedra que teníamos es cambiado por uno de carne; nuestro espíritu que estaba muerto ha resucitado.

1 Corintios 2:10-12 (RV60)
10  Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu;  porque el Espíritu todo lo escudriña,  aun lo profundo de Dios.
11  Porque  ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre,  sino el espíritu del hombre que está en él?  Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios,  sino el Espíritu de Dios.
12  Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo,  sino el Espíritu que proviene de Dios,  para que sepamos lo que Dios nos ha concedido.

Otra característica de este nombre es que nos muestra la omnisciencia de Dios, es decir el atributo divino de conocer todas las cosas.


Nombre #4
El Espíritu de Jehová

Isaías 11:1-2 (RV60)
1  Saldrá una vara del tronco de Isaí,  y un vástago retoñará de sus raíces.
2  Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová;  espíritu de sabiduría y de inteligencia,  espíritu de consejo y de poder,  espíritu de conocimiento y de temor de Jehová.

Encontramos este nombre en esta profecía mesiánica.

Isaías 11:1-2 (RV60)
1  El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí,  porque me ungió Jehová;  me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos,  a vendar a los quebrantados de corazón,  a publicar libertad a los cautivos,  y a los presos apertura de la cárcel;
2  a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová,  y el día de venganza del Dios nuestro;  a consolar a todos los enlutados.

Encontramos este verso mesiánico cuya aplicación se encuentra en el ministerio de Jesús tanto en su fase redentora como ministerial.

Jesús citó ese verso en Lucas 4 aplicándolo a su ministerio terrenal:

Lucas 4:17-21 (RV60)
17  Y se le dio el libro del profeta Isaías;  y habiendo abierto el libro,  halló el lugar donde estaba escrito:
18  Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos;
19  A predicar el año agradable del Señor.
20  Y enrollando el libro,  lo dio al ministro,  y se sentó;  y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él.
21  Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.


Nombre #5
El Espíritu del Dios Viviente

2 Corintios 3:2-3 (RV60)
2  Nuestras cartas sois vosotros,  escritas en nuestros corazones,  conocidas y leídas por todos los hombres;
2Co 3:3  siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros,  escrita no con tinta,  sino con el Espíritu del Dios vivo;  no en tablas de piedra,  sino en tablas de carne del corazón.

2 Corintios 3:2-3 (Castillian)
2 Nuestra mejor recomendación sois vosotros mismos, y adondequiera que vamos os llevamos como cartas escritas en el corazón, que dan fe de nuestro trabajo ante cualquiera que quiera conocerlas y leerlas.
3 Evidentemente, vosotros sois como una carta de Cristo expedida por nosotros, no escrita con tinta, sino con el Espíritu del Dios viviente; no grabada en tablas de piedra, sino en las tablas del corazón.

La iglesia es una epístola, un testimonio de Cristo ante los hombres, no de obras humanas, sino en la forma de una carta escrita por el Espíritu de Dios Viviente (el dador de vida divina), en las tablas de nuestros corazones.

Es decir, el Espíritu del Dios Viviente implanta el carácter de Jesús en nuestros corazones para que podamos caminar como hijos de Dios y seamos un testimonio vivo de Él.


Ricardo Botto
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario